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Barrios de Zaragoza

El Servicio de Mediación del Casco Histórico intervino en 285 conflictos vecinales

Cuando la escalera se convierte en un escenario de guerra puede incluso afectar a la salud.

P. Puebla. Zaragoza 10/03/2014 a las 06:00
6 Comentarios
Casco Histórico de Zaragoza

Poner la música demasiado alta, un taconeo exagerado, obras inesperadas o fiestas en casa que terminan yéndose de las manos pueden convertirse en eternos y frustrantes conflictos vecinales. Los responsables del Servicio de Mediación Comunitaria del Casco Histórico lo saben bien y desde su puesta en marcha en mayo de 2010 han intervenido en 285 disputas de este tipo.

Teresa Sáez, una de las cuatro mediadoras del programa, cuenta que la convivencia entre vecinos se enreda ante multitud de situaciones: "En aras del derecho propio, del disfrute del tiempo libre y amparados en cumplir la normativa, se generan muchas situaciones que pueden acabar bastante mal". Teresa afirma, basándose en las experiencias vividas durante estos cuatro años, que en muchas ocasiones uno no es consciente de las consecuencias de sus actos sobre la vida de los demás. Además, ha podido comprobar que cualquier evaluación que hace un vecino a otro para intentar corregir un comportamiento, sienta mal al interesado y puede desembocar en un auténtico escenario de guerra.

"Es muy desagradable llegar al punto de no querer cruzarte con un vecino o incluso de hacer cosas a propósito... Todas estas situaciones generan odio y afectan mucho al bienestar de las personas". Como solución, Teresa propone a todos los vecinos del Casco Histórico que se sientan identificados que recurran a la mediación gratuita que ofrecen ella y su equipo en el número 23 de la calle de San Pablo (dentro del local de la AVV Lanuca-Casco Viejo).

Una declaración de paz

Recurrir a la mediación es, según expone Teresa, "una declaración de paz", porque implica estar dispuesto a resolver las cosas a través del diálogo. Una vez que los vecinos aceptan la intervención del Servicio, los mediadores mantienen reuniones por separado con los involucrados para que estos se desahoguen y expliquen su visión de los hechos. Lo ideal es que al final puedan llegar a juntarse respetando, eso sí, unas normas de comportamiento impuestas por los mediadores: "Evitar el insulto, respetar los turnos de palabra, escuchar...". La finalidad es hacer consciente a la persona de las consecuencias que tienen sus actos sobre la vida de su vecino. "Igual le está afectando a la salud y al escuchar sus problemas el conflicto se soluciona por sí mismo", expone Teresa.

Esta mediadora sabe muy bien que los "protagonistas de una guerra" son quienes pueden, si se lo proponen, salir de ese escenario y coexistir de forma pacífica. Al fin y al cabo, "no elegimos a nuestros vecinos" y cuesta mucho sentarse a hablar con alguien con quien nos llevamos mal, pero esta es, en la mayor parte de los casos, la única solución posible.

El Programa de Mediación Comunitaria (AMEDIAR) es un proyecto del Plan Integral del Casco Histórico (PICH) y para solicitar su intervención basta con personarse en su oficina de la calle de San Pablo, escribir un correo electrónico a amediarpich@yahoo.es o llamar al teléfono 976 36 53 26.


  • Y para eso se necesita mediación?12/03/14 00:00
    Cuanto cobran esas personas? Se llama a la policía y que cumplan con su deber. No tengo que llevarme bien con los vecinos que no respetan mis costumbres y sino otra solución, mchos de ellos cobran ayudas, que se las quiten, sino saben convivir no tienen porque recibir nada de las personas a las que perjudican. No es políticamente correcto pero es lo que muchos pensamos y otros muchos sufren, ver como se les rien los mismos a los que mantienen con sus impuestos. Y sabeis que no es mentira lo que escribo.
  • garcía11/03/14 00:00
    Una de las grandes ventajas de alquilar y no comprar, es precisamente la de poder marcharte de un determinado edificio cuando la convivencia es casi imposible. Decía una comentarista que a su finca habían llegado unas personas para "aprender a integrarse", y por lo que decía, podíamos suponer que las mismas partían de cero. ¿Se puede obligar a unos vecinos a asumir tan ingrata labor?
  • Montgomery McCormey11/03/14 00:00
    Uno de los peores males que puedes tener en vida es que te toque una vecindad que no sabe vivir en comunidad, hay que mejorar la ciudad.
  • Travis Bickle10/03/14 00:00
    Es imposible mediar cuando tienes delante a seres que vienen de la Edad Media.... ¿Que ha pasado con el espacio estonoesunsolar de la calle San Blas (cerrado a cal y canto)? Pues eso...
  • Una pandereta suena...10/03/14 00:00
    Gran idea, el problema es que seguramente, tras la mediación se vuelvan a las andadas... Mi edificio al ser viejo se pasó de la absoluta tranquilidad de personas mayores a que los hijos alquien pisos a cualquiera con tal de sacar lo que sea, y entre que nosotros cada vez somos más maleducados y solo tenemos derechos, y no responsabilidades, inmigrantes con sus costumbres (bastantes ruidosas según procedencia) y sus hacinamientos en pisos patera, se puede convertir en un absoluto infierno vivir en tu casa.
  • Constantin Kavafis10/03/14 00:00
    ¡Ti-ri-ti-trán, tran, tran, ti-ri-ti-trán, tran, tran..! ¡Aaaaayyyyyyyyyy! "He mojado mis sábanas blancas, reeecordán-do-te... devórame otra vez, devórame otra vez!" El multiculturalismo, "ej" lo que tiene. Esperando a los bárbaros. Están llegando. Ya están aquí, entre nosotros. Somos nosotros mismos.





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