El Ayuntamiento rechaza esta propuesta y negocia acometer unas mejoras "mínimas".
Imagen de los suelos de San José, con el Príncipe Felipe al fondo, donde se podría ubicar el estadio.. E. CASAS
El Real Zaragoza ha pedido al Ayuntamiento una reforma de La Romareda de entre 30 y 35 millones de euros, la mitad del coste del proyecto del arquitecto Carlos Lamela, que sobre el papel era de 70 millones de euros. El equipo de gobierno PSOE-PAR ya ha rechazado esta propuesta y negocia ahora acometer solo las obras "mínimas", tal y como ya anunció el alcalde, Juan Alberto Belloch.
Pese a que el club aún no ha presentado oficialmente la propuesta al Ayuntamiento, ya ha comunicado a los responsables de los grupos cuáles son sus intenciones. Esta reforma, además de un profundo lavado de cara de las instalaciones de La Romareda, desde la tribuna hasta la sala de prensa, supondría habilitar en los bajos del campo espacios comerciales para que los explotara la sociedad anónima deportiva.
Tanto en el equipo de gobierno como en la oposición se rechaza esta posibilidad. Así lo explicó el concejal de Deportes y portavoz del PAR, Manuel Blasco, que en la línea de Belloch y Biel explicó que "hacer una obra importante para tres o cuatro años no es una buena solución". "No nos podemos gastar una gran cantidad de dinero para algo que se va a tirar", declaró Blasco, que abogó por hacer hincapié en la construcción del nuevo campo de fútbol.
No obstante, ni Blasco ni ningún otro responsable del gobierno fijaron el máximo que está dispuesto a aportar el Ayuntamiento para mejorar la situación de la actual Romareda. Se limitaron a decir que solo aceptarían obras mínimas en materia de seguridad y para resolver las deficiencias más graves.
De momento, el Real Zaragoza permanece a la espera de que avancen las negociaciones con el Ayuntamiento antes de concretar su propuesta, que se verá obligado a rebajar. No obstante, el club ha insistido en varias ocasiones en que necesita una fuente de ingresos extra para garantizar su equilibrio económico hasta que el nuevo estadio esté listo.
Este aspecto es clave, ya que sin esta vía de ingresos se complicarán las posibilidades del club para participar económicamente en la sociedad mixta que financiará y gestionará el futuro campo de fútbol. Por ahora, ni las instituciones ni el club tienen un compromiso claro sobre este asunto.
No en vano, la propia DGA no pudo adelantar ayer el grado de participación al que está dispuesto a llegar para impulsar el proyecto, uno de los aspectos que más preocupa al Consistorio. Fuentes autonómicas explicaron que el Ejecutivo "está a la espera de que el Ayuntamiento de Zaragoza y el club trasladen una propuesta en firme". En este sentido, las citadas fuentes explicaron que "la iniciativa la debe tener el Consistorio", aunque apuntaron que la DGA ya ha anunciado que la respaldará.
Además de decidir cómo se paga y se gestiona el campo, el Ayuntamiento de Zaragoza tiene más flecos que resolver. El primero y quizá más importante está vinculado con la propuesta anterior, impulsada durante la pasada corporación por CHA, y que situaba La Romareda en su actual ubicación. El proyecto, diseñado por Lamela, fue anulado por los tribunales tras un pleito iniciado por el PP y PAR.
Al estar pendiente de recurso judicial, el Ayuntamiento aún no puede disponer de los suelos terciarios con los que iba a financiar el proyecto de CHA para destinar esos posibles ingresos al nuevo complejo deportivo. El Consistorio está preparando unos informes técnicos para cuantificar las posibles indemnizaciones para las empresas adjudicatarias del estadio de Lamela o las salidas jurídicas para estos contratos.
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