El barrio zaragozano de La Jota, situado en la margen izquierda del Ebro, ha visto como su población se ha duplicado en pocos años. Este hecho, muy positivo para la zona, supone una saturación del equipamiento urbano. "Los colegios se quedan pequeños. Las piscinas y el centro de salud están saturados", aseguran los vecinos.
El tráfico es otro de los problemas del barrio. La falta de zonas de aparcamiento se ha convertido en un verdadero problema.