Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Paleontología

Así eran los reptiles marinos que vivían en Teruel en el Triásico

Científicos identifican especies extintas tras el estudio de fósiles del yacimiento de Manzanera.

Europa Press. Teruel Actualizada 27/10/2015 a las 11:20
Recreación de los mares que cubrían Manzanera hace unos 230 millones de años, con un placodonto en la parte inferior de la imagen, el reptil Simosaurus en el centro y, al fondo, la silueta de un ictiosaurio.Reconstrucción de Carlos de Miguel Chaves

El estudio de fósiles de vertebrados procedentes de varios yacimientos de Manzanera (Teruel) ha permitido conocer cómo era esta zona cuando los primeros dinosaurios comenzaban a caminar por la Tierra en el Triásico, hace unos 230 millones de años. En este periodo, la provincia de Teruel estaba cubierta por mares poco profundos habitados por varias especies de reptiles marinos, ahora extintas.

En un artículo publicado en la revista científica internacional Geobios, un conjunto de investigadores del Grupo de Biología Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la UNED y de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis han descrito un conjunto de fósiles de diversos reptiles que han sido preparados y estudiados en detalle por primera vez desde su hallazgo en Manzanera a finales del siglo XX.

La mayor parte de los fósiles corresponden a vértebras y costillas de un reptil marino llamado Simosaurus, siendo ésta la primera vez que se describen los restos de este animal en la Península Ibérica, ha detallado Dinópolis en una nota de prensa.

Simosaurus pudo alcanzar más de tres metros de longitud y vivía en las aguas costeras del antiguo Mar de Tethys (precursor del moderno Mediterráneo), donde se alimentaría de peces.

Los fósiles del simosaurio de Manzanera son, además, algunos de los más modernos conocidos, ya que casi todos los restos de sus congéneres centroeuropeos proceden de sedimentos más antiguos. El material de Manzanera confirma, por lo tanto, que este depredador sobrevivió cerca de las costas ibéricas del Triásico más tiempo del que se creía antes de su extinción.

Entre los fósiles estudiados también se encuentran varios elementos del caparazón de placodontos ciamodontoideos. Estos organismos marinos eran extraños reptiles que proliferaban en los mares del Triásico y eran parecidos a las tortugas, que apenas empezaban su andadura por la historia de la vida.

Poco conocidos en España

Los placodontos tenían un modo de vida muy especializado, pues se alimentaban de moluscos y otros organismos con concha gracias a unos dientes planos muy modificados. Estos reptiles eran muy abundantes en los mares costeros de Europa, Oriente Próximo y China, pero sus restos son escasos y poco conocidos en España.

Los elementos del caparazón de los ejemplares turolenses tienen morfologías muy variadas, lo que podría indicar la presencia de varias especies de estos enigmáticos animales, ha detallado Dinópolis.

También se han descrito elementos vertebrales de ictiosaurios, que son reptiles marinos habitantes de aguas abiertas (plenamente adaptados a la vida acuática) y tenían un aspecto similar al de los actuales delfines. Los fósiles se cuentan entre los más antiguos de este grupo en la Península Ibérica.

Por último, se han hallado unos restos fragmentarios, pero muy informativos, que permiten reconocer material craneal de temnospóndilos (unos extintos anfibios depredadores de varios metros de longitud, habitantes de aguas dulces).

Todos estos fósiles muestran la presencia de una gran diversidad de vertebrados acuáticos, apenas reconocida anteriormente en el Triásico de la Península Ibérica debido su escaso registro fósil en este periodo geológico.







Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual