Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Medio Ambiente

​Aragón es la Comunidad donde más alimoches han muerto por el uso ilegal de veneno

Este buitre, catalogado como vulnerable, ha perdido el 70% de su población en el valle del Ebro. Cada año unos 430 animales mueren por el uso de veneno.

V. Millán. Zaragoza Actualizada 31/07/2016 a las 08:44
El alimoche envenenado en Torralba de Aragón.Gobierno de Aragón

Hace unos días, la DGA confirmaba el envenenamiento de un alimoche en Torralba de Aragón (Los Monegros). Era el quinto ejemplar que en los últimos años se encontraba muerto en la misma zona, en la intersección entre tres cotos de caza, todos al parecer, fruto del uso deliberado de veneno para mamíferos.

El caso “de especial gravedad por su reincidencia” según explicó el Gobierno de Aragón, ha sido remitido a la Fiscalía provincial, entendiendo que se trataba de un envenenamiento intencionado de ejemplares de la fauna silvestre, tipificado como delito por el Código Penal, y también recogido como infracción grave en la Ley de Caza de Aragón.

Este último episodio ha sido criticado por las asociaciones ambientalistas y las oenegés dedicadas a la conservación de las aves al entender que no se está poniendo solución a un problema que se arrastra desde hace muchos años. El alimoche, el buitre más pequeño de Europa, concentra su población durante su viaje estival al viejo continente en España. Aquí, su población se extiende por casi toda la península, pero es en Castilla y León y Aragón (con unas 250 parejas censadas) donde más se asienta.

Sin embargo el veneno ha sido el causante en solo diez años de la muerte de 35 de estas aves en Aragón, la Comunidad en la que, según un informe publicado este verano por SEO Birdlife y WWF, más muertes se han dado por esta causa desde 2005,.

“Hay un problema de control y regulación a nivel estatal sobre el uso de venenos, que es muy difícil de controlar, pero ante el que la administración tampoco pone todos los medios. En Aragón, al tener una de sus mayores concentraciones, es donde el alimoche más lo sufre”, señala Luis Tirado, delegado de SEO en la Comunidad.

A ello se suma también la convivencia del alimoche con la ganadería extensiva. A pesar de que el Gobierno de Aragón lleva años con una red de comederos para aves necrófagas, el uso de raticidas en las explotaciones y de otros venenos para prevenir plagas, también ha repercutido sensiblemente en su población.

Como consecuencia de todo esto, Aragón, y en especial el valle del Ebro, es una de las zonas donde más se ha reducido su población. En 2010, un informe también de estas dos asociaciones, calificaba su retroceso en cerca de un 70%. “Hoy las estimaciones siguen siendo las mismas. El problema -señala Tirado- es que en el resto de España hemos podido ver cómo sí que ha crecido mínimamente su población mientras aquí seguíamos a la baja”.

Unos 430 animales salvajes mueren cada año en Aragón por culpa del veneno


Aunque el caso del alimoche, al estar protegido, está más perseguido, no es ni mucho menos el único caso en el que animales, tanto aves como mamíferos, mueren por culpa del uso ilegal del veneno.

Según los datos de WWF y SEO, en Aragón se estima que mueren cada año unos 430 animales a raíz de esta causa. De ellos, el buitre leonado, con 91 especímenes muertos desde 2005, es el otro gran protagonista junto con el alimoche.

A pesar de esto, las oenegés avalan el papel que se ha seguido en los últimos años desde la DGA, siendo una de las pocas administraciones autonómicas que han catalogado todos los casos conocidos además de haber hecho “un importante esfuerzo en recogida de cadáveres e informes forenses” en el centro de recuperación de La Alfranca, según señalan desde las asociaciones.







Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual