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Salud

La DGA se plantea limitar el uso del plástico en los comedores escolares

Un informe de la Universidad descarta que haya migración de partículas al calentar la comida. Aun así estudia usar acero inoxidable.

Paula Figols. Zaragoza 20/04/2016 a las 06:00
Una barqueta de plástico usada para calentar la comida en los comedores escolares.

La comida de los comedores escolares se conserva y calienta en unas barquetas de plástico termoselladas con papel 'film'. El uso de envases de plástico (como el polipropileno) para calentar alimentos está planteando dudas entre la comunidad científica por el posible riesgo de trasvase de partículas tóxicas. En Aragón, la DGA, las empresas de catering que gestionan los comedores escolares (Aramark, Serunión, Combi Catering y Eurocatering), la Universidad de Zaragoza y la Plataforma por unos comedores escolares públicos de calidad crearon un grupo de trabajo en septiembre para estudiar la seguridad de estas barquetas. Ya hay conclusiones y puede haber cambios.

El resultado de los análisis ha sido negativo, según se expuso en una reunión de este grupo celebrada el pasado 15 de abril. Los informes realizados por la Universidad de Zaragoza descartan que haya migración de partículas de las barquetas a la comida durante el proceso de calentamiento. Y garantizan la seguridad de estos envases. Aun así, estos meses de debate y los estudios de la Universidad pueden traer cambios a los comedores escolares.

Los responsables del servicio provincial de Educación presentes en la reunión plantearon la posibilidad de incluir en el próximo concurso de comedores escolares el uso del acero inoxidable para calentar la comida. El contrato con las empresas de catering termina este curso y la gestión va a volver a salir a concurso en breve. El departamento está preparando el pliego de condiciones de este concurso.

En la reunión del grupo de trabajo la semana pasada también se acordó que se va a reforzar el control de las cocinas, se limitará la temperatura en los hornos y se formará específicamente al personal que manipula los hornos de calentamiento.

Cómo se hicieron los ensayos


La Universidad de Zaragoza analizó los certificados de seguridad presentados por las empresas y se encargó de hacer ensayos con barquetas en el laboratorio. "Primero revisamos la documentación presentada por las empresas, que era insuficiente. Hasta ahora no habían hecho estudios sobre la seguridad de las barquetas (de la marca Nutripack) y se basaban en los informes de los suministradores del plástico a la empresa fabricante de los recipientes. Nosotros hicimos ensayos de migraciones de partículas sometiendo las barquetas a 100 grados de temperatura durante cuatro horas, como nos indicó el Instituto Tecnológico del Embalaje. No se encontró ningún compuesto orgánico ni inorgánico. La conclusión es que no hay migraciones ni ningún riesgo en esas condiciones. Las barquetas cumplen la normativa española y europea", asegura Cristina Nerín, catedrática de Química Analítica de la Universidad de Zaragoza.


"Entiendo la preocupación de los padres. El plástico no debería calentarse a temperaturas altas, como más de 120 grados. Aunque el polipropileno puede aguantar perfectamente hasta 140 grados, que es el tope que marcan los hornos de los colegios. La normativa sobre envasado con plásticos se está revisando y endureciendo a nivel internacional. Yo recomendaría evitar calentar la comida con plásticos, en mi casa así lo hago. En los comedores se podría utilizar otro material, como el acero inoxidable", sostiene Cristina Nerín.

Sistema de línea fría


La gran mayoría de los comedores escolares aragoneses funciona ahora con el sistema de línea fría. Cada empresa cocina en su cocina central y luego conserva los alimentos a cuatro grados de temperatura en las barquetas de plástico termoselladas. La empresa traslada las barquetas a los centros escolares, donde se guardan sin romper la cadena de frío durante una semana o diez días. En cada recipiente caben diez raciones. En los colegios se calientan cada día las barquetas en los hornos de vapor (a temperatura de entre 70 y 130 grados, según confirman las empresas) y después se sirve la comida en bandejas individuales, en la mayoría de los casos de aceros inoxidable. Las barquetas son de un solo uso y se tiran después de haber sido calentadas.

"El sistema de línea fría garantiza la calidad y la conservación de los alimentos. Nosotros cocinamos en Cuarte de Huerva y llevamos la comida a los colegios un día a la semana. Entendemos la inquietud de los padres, pero estamos seguros de la calidad de los materiales que usamos", afirma Lucía García, responsable de calidad de la empresa Combi Catering.

Dudas de los padres


La Plataforma por unos comedores escolares públicos de calidad (que se creó en 2014 y agrupa a 52 asociaciones de padres, FAPAR y otras entidades) propició este debate sobre el uso de materiales plásticos en los comedores escolares. 

"El estudio se ha hecho a temperaturas inferiores (100 grados) a las reales aplicadas en los colegios (130 o más). El riesgo es potencialmente superior con el aumento de la temperatura. Así que no despeja las dudas sobre la inocuidad de los materiales ni sobre la ausencia de migración de determinadas sustancias", afirma la Plataforma en un comunicado.

"No por cumplir una normativa -en ocasiones laxa- se evita el riesgo. El principio de precaución debería prevalecer y más a estas edades de los usuarios. Además, no se conoce el efecto de acumulación de ciertos compuestos durante mucho tiempo en el organismo. Seguimos solicitando que se evite el uso de materiales plásticos en la alimentación de nuestros hijos", apuntan.







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