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Cuando el Ejército tuvo que conducir los autobuses urbanos de Zaragoza

En los contactos y negociaciones llevados a cabo, tanto la empresa como los trabajadores se mantuvieron en sus posiciones.

Documentación 10/03/2016 a las 06:00

Seiscientos conductores y personal de taller inician los paros para reclamar una subida salarial.

HERALDO detalló en 1976 la medida tomada por la municipalidad por no llegar a un acuerdo entre los representantes de los trabajadores, la dirección de la empresa y el Ayuntamiento de Zaragoza. Veinte vehículos salieron conducidos por personal del Parque Móvil y del Ejército, escoltados estos últimos por Policía Armada y Guardia Civil, y se ofreció el servicio gratuitamente, aunque los ciudadanos desconfiaron de la iniciativa, que resultaba además insuficiente para cubrir la demanda, y prefirieron evitar ese día el uso de los autobuses. Finalmente se llegó a un acuerdo con la empresa, aceptando aumentos salariales de entre 2.250 y 3.500 pesetas:

A lo largo de la jornada de ayer continuó la huelga total de los conductores de los autobuses de Transportes Urbanos de Zaragoza. La ciudad siguió, pues, sin transportes públicos colectivos, ya que el intento de remediar la situación creada por el paro sacando a la calle veinte autobuses conducidos por chóferes del Parque Móvil no representó ninguna solución efectiva.

A lo largo de la tarde los contactos y negociaciones entre los representantes de los trabajadores, la dirección de la empresa y el Ayuntamiento fueron constantes. En el momento de escribir esta información, a primeras horas de la noche, no teníamos informaciones de que hubiesen llegado a algún acuerdo.

Desalojo de cocheras

Según algunas informaciones, ayer de madrugada, el gobernador civil se personó en las cocheras de Transportes Urbanos de Zaragoza, al parecer para informarse de cómo iba a llevarse a cabo la operación de poner en funcionamiento algunos autobuses mediante conductores del Parque Móvil.

A partir de las cuatro de la madrugada comenzaron a concentrarse en las mismas cocheras los trabajadores en huelga, recibiendo información de las negociaciones llevadas a cabo por sus representantes a lo largo del día anterior sin ningún fruto.

A las seis de la mañana, fuerzas de la Policía Armada se personaron en las cocheras con orden de desalojar a los trabajadores en paro. La operación se llevó a cabo sin ningún tipo de incidente. Tal y como habían decidido previamente, los trabajadores desalojaron el recinto pacíficamente. Inmediatamente, los conductores del Parque Móvil se hicieron cargo de veinte autobuses, distribuyéndose por las líneas. En estos autobuses iba, igualmente, un policía municipal. El servicio era gratuito.

Conductores del Ejército

Por la tarde, los conductores del Parque Móvil serían relevados por compañeros suyos y por conductores del Ejército. Exactamente, catorce fueron los soldados que se hicieron cargo de autobuses, escoltados por miembros de la Policía Armada y de la Guardia Civil que viajaban asimismo en los vehículos.

Pero los veinte autobuses no consiguieron, evidentemente, arreglar la situación. Grandes colas se formaron en las paradas por la mañana, en tanto que algunos de los vehículos puestos en servicio viajaban a tope, particularmente en las horas punta.

En algunos casos parecía haber cierto retraimiento a usar los autobuses que funcionaban. En general, el público prefirió prescindir de los transportes públicos e intentar llegar por sus propios medios a los lugares a los que pretendían ir.
 

Negociaciones infructuosas

Como hemos dicho al principio, los contactos entre empresa y trabajadores con el Ayuntamiento fueron constantes. Sin embargo, según las impresiones que pudimos recoger de fuentes próximas a los sectores interesados, la solución al conflicto se veía difícil, al mantenerse ambas partes –conductores y dirección de Transportes Urbanos de Zaragoza- en sus posiciones.

El jurado de empresa se entrevistó por la tarde con el teniente de alcalde señor Soláns, quien les recomendó la vuelta al trabajo. A las once y media de la noche, aún no habíamos podido entrar en contacto con ningún miembro de la comisión representativa de los conductores de autobuses, que es quien, en contacto con las asambleas, está negociando la huelga.

Los datos que se conocían en ese momento eran, sin embargo, que el conflicto permanecía en un punto muerto.

Según fuentes próximas al Ayuntamiento, los planes existentes, en caso de una prolongación de la huelga, serían los de aumentar los autobuses en funcionamiento mediante la incorporación de choferes militares.

Para hoy se planeaba sacar a la calle alrededor de cincuenta o sesenta vehículos, y dicho número podría ser aumentado en días posteriores. Existía, no obstante, el problema de tener que poner, en los autobuses conducidos por soldados, escoltas policiales, lo que complicaba la operación.

Por otro lado, la falta de experiencia de estos conductores estaba haciendo que los recorridos se hiciesen en más tiempo del habitual, disminuyendo con ello la efectividad de la medida. El carburante utilizado en este intento de paliar los efectos de la huelga está siendo pagado por Transportes Urbanos de Zaragoza.

Recopilado por Elena de la Riva y Mapi Rodríguez. Documentación de Heraldo de Aragón.







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