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Educación

Los comedores escolares de centros públicos pierden más de 6.000 niños en tres años

Los padres lo achacan principalmente al precio. El próximo mes baja de 92 a 86 euros.

P. Figols. Zaragoza Actualizada 26/10/2015 a las 08:33
Comedor escolar del colegio Zalfonada de Zaragoza.Laura Uranga

Los comedores escolares de los centros públicos de Aragón han perdido más de 6.000 niños en tres años (cuando el descenso de la población escolar en este tiempo ha sido de unos 200 alumnos). Los padres de la escuela pública atribuyen esta caída de usuarios de comedor escolar al aumento del precio en la pasada legislatura (de 77 a 96 euros) y a lo que consideran un descenso de la calidad. El comedor cuesta ahora 92 euros al mes y bajará a 86 en noviembre.

El curso pasado, 29.148 alumnos de Infantil, Primaria, Educación Especial (y algunos de ESO en Huesca y Teruel) de centros públicos usaron los comedores escolares, según datos del Departamento de Educación. En el curso 2011-12, comieron en los colegios 35.652 niños de Infantil, Primaria y ESO de centros públicos, según recoge el informe anual del Consejo Escolar de Aragón. En los colegios públicos estudian 77.812 alumnos de Infantil y Primaria, cifra muy similar al curso 2011-12 (78.010).

"Creemos que este descenso de alumnos se debe a varios motivos: sobre todo, el fuerte incremento del precio hace tres años; la situación de crisis, que ha hecho que muchas familias se organicen para ir a mediodía a buscar a los niños y llevarlos a casa para ahorrar el coste, y los que les han sacado preocupados por la calidad", afirman desde la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Aragón (FAPAR)

El precio condiciona la demanda

El comedor es un servicio muy demandado por las familias, pero también está muy condicionado por el precio. El número de usuarios de los comedores escolares se ha ido incrementando progresivamente hasta el curso 2011-12. Al año siguiente, la DGA decidió aumentar el precio del comedor un 25% (de 77 a 96 euros) y el número de comensales comenzó a caer en picado.

En estos años ha aumentado el número de alumnos con beca de comedor: 4.860 niños en el curso 2012-13 y 8.544 en la actualidad becados por el Departamento de Educación. A estos hay que añadir las becas de ayuntamientos y otra entidades sociales (el Ayuntamiento de Zaragoza concede por tercer año unas 1.300 ayudas). FAPAR y el Colegio de Trabajadores Sociales han denunciado en numerosas ocasiones que las becas son insuficientes y dejan fuera a mucha gente en situación de necesidad. Muchas familias han sacado a sus hijos del comedor por no poder asumir el coste del comedor.

A partir del mes que viene, el comedor escolar de los centros públicos bajará a 86 euros y el precio por día suelto pasará de 6,55 euros a 6,20, según anunció el presidente de Aragón, Javier Lambán, en el balance de sus primeros 100 días de gobierno. Además, la medida tendrá efectos retroactivos y se devolverá a las familias los 6 euros de más pagados en septiembre y octubre. 

Controles de calidad 


Además del precio, otro factor que condiciona el descenso del número de alumnos en los comedores es la preocupación por la calidad. La Plataforma por unos comedores escolares públicos de calidad se constituyó hace un año para reclamar más calidad en los menús, más control por parte de la Administración y más información a las familias. Forman parte de ella 52 asociaciones de padres, FAPAR y otras entidades como la Asociación Celiaca Aragonesa.


"Muchas familias han sacado a sus hijos del comedor porque están preocupadas por la calidad. Buscan otras alternativas, como contratar a alguien, organizarse entre ellos o llevarles a otro sitio, aunque en algunos casos les cuesta más caro que el comedor escolar", señala Pablo Alconchel, portavoz de la Plataforma.

Los menús cumplen la normativa de seguridad alimentaria


Los menús de los centros escolares cumplen la normativa de seguridad alimentaria y siguen las indicaciones de la Guía de comedores de Aragón. El Departamento de Educación supervisa los menús y técnicos de Salud Pública hacen controles en los centros (unos tres al año por colegio, también hay algunos aleatorios y otros si se detecta algún problema). En estas inspecciones se analizan las condiciones de higiene, la titulación de los trabajadores de la cocina, comprueban que el menú servido se corresponde con el que figura en la programación y vigilan que se garanticen menús alternativos, entre otras cuestiones, explican desde la DGA.

"Ahora se analizan los menús sobre el papel. La DGA mira que los menús de las empresas de catering sean variados y equilibrados y cumplan con las condiciones de la Guía de comedores. Pero nosotros pedimos más controles nutricionales en los propios comedores: que se lleven bandejas para analizar la cantidad y la calidad de lo que se está sirviendo, como se hace en otras comunidades autónomas", subraya Alconchel. El año pasado, la DGA intensificó los controles, tras una petición del Justicia de Aragón, que atendió a las quejas de varias asociaciones de padres sobre la calidad de los menús escolares.

Centros privados

Los comedores de los centros privados no han perdido tantos alumnos como los de los públicos. Según los datos recogidos por el Consejo Escolar de Aragón, en el curso 2011-12 los comedores de los centros privados y concertados tenían 24.699 usuarios y en el curso 2013-14 (el último del que hay informe), 24.166.

A estos centros no les afecta la bajada de precio aprobada por el Gobierno de Aragón. Los centros privados y concertados tienen libertad para fijar el precio que quieran, generalmente más alto. En la mayoría las familias pagan entre 100 y 120 euros al mes.







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