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Educación

En busca de vida para la escuela rural

Mezquita de Jarque ha cerrado su colegio y el Ayuntamiento ha comprado un vehículo para transportar a los alumnos hasta Cuevas de Almudén. Lledó recibe llamadas de familias interesadas todos los días, pero falta trabajo. 

Mercedes Navarro. Zaragoza Actualizada 16/11/2013 a las 09:29
8 Comentarios
Eytan (a la izquierda) y Leire empezar la escuela el próximo curso. Arlo entrará para el curso 2015-2016. Son el futuro de Lledó.

En los últimos cuatro años, 14 pueblos aragoneses han perdido sus escuelas por falta de alumnos. Y, este curso, a ellos se han sumado otra decena: Acered, Aranda de Moncayo, Torrijo de la Cañada y Añón de Moncayo (en Zaragoza); Pertusa (en Huesca); y Mezquita de Jarque, Orrios, Torrijas, Crivillén y Allepuz (en Teruel). Otros cinco pueblos: Bureta y Tierga (en Zaragoza), Conchel y Albalatillo (Huesca) y Noguera de Albarracín (Teruel) sobreviven un curso más solo con cinco niños en sus aulas.

"La tendencia demográfica es que los pueblos poco a poco van perdiendo población. La población inmigrante también ha bajado en picado, y en muchos casos ellos habían permitido mantener abiertas algunas escuelas rurales. Pero ahora tampoco hay trabajo para atraer a estas familias", señalan desde el Gobierno de Aragón.

El colegio de Mezquita de Jarque es uno de los que han tenido que echar el cierre. En esta localidad turolense de poco más de un centenar de habitantes, han afrontado la pérdida de la escuela con una novedosa apuesta para facilitar el traslado diario de los niños hasta el aula de Cuevas de Almudén, a cuatro kilómetros del municipio. El Ayuntamiento ha adquirido un vehículo de nueve plazas para ocuparse del transporte escolar.

Cada mañana, un empleado municipal que antes estaba a media jornada y ahora la tiene completa traslada a los tres niños en edad escolar a las 9.00 hasta Cuevas de Almudén y los recoge a las 13.00 para volver a comer a casa. Por la tarde, repite el viaje a las tres y a las cinco. Según apunta el alcalde del municipio, Herminio Sancho, los padres están "encantados", y los niños contentos de compartir el aula con muchos más compañeros. Desde el Ayuntamiento aseguran que fueron múltiples las solicitudes de familias que querían emigrar con sus hijos hasta la localidad para evitar el cierre de la escuela. Sin embargo, el principal hándicap del medio rural, la falta de trabajo, complicó su llegada. "No entendemos cómo teniendo aquí la subestación de eléctricas, el polígono no se desarrolla y se crean puestos de trabajo", aseguran.

El Ayuntamiento de Mezquita de Jarque invirtió en la compra de un vehículo, y tras ponerse de acuerdo con los padres y llegar a un acuerdo con el Gobierno de Aragón, las becas que reciben los niños para su transporte van a parar a las arcas municipales para sufragar los gastos derivados del coche. Además, hay cuatro pequeños que se irán incorporando paulatinamente en los próximos cursos a medida que alcancen la edad de los tres años. Y aunque con este cuartero sumarían siete, desde el Ayuntamiento no se muestran muy seguros de que las puertas de su colegio se vuelvan a abrir. "De todos modos, eso es una cosa que al final tendríamos que hablar con todos los padres y los niños implicados", aseguran.

Lledó recibe solicitudes de familias con niños todos los días

En la pequeña localidad de Lledó, en la Comarca del Matarraña, han conseguido mantener la escuela un año más con siete alumnos. La apertura de sus puertas para empezar un nuevo curso peligraba. Sin embargo, la llegada de una familia con tres niños les ayudó a conseguir seis alumnos, el mínimo exigido desde el Gobierno de Aragón.

No era la primera vez que la escuela peligraba en este municipio turolense. El curso pasado se salvó con la llegada de dos familias en verano, una de ellas con cuatro hijos, a las que se les ofreció casa y trabajo. "El Ayuntamiento ofrecía la subvención de del 50% del alquiler, por lo que los inquilinos solo tenían que pagar 100 euros durante el primer año y llegamos a un acuerdo con la el Matadero de Valderrobres donde quisieron colaborar y nos ofrecieron dos puestos de trabajo que ocuparon los padres de las dos familias que llegaron", cuenta María José Vallés, alcaldesa del municipio.

Pero a mediados de agosto una de ellas, concretamente, la de los cuatro hijos, se tuvo que marchar y el miedo al cerrojazo volvió a caer sobre el municipio. El año anterior habían hecho un llamamiento a todas las familias de España que estuvieran interesadas en ir a vivir al municipio y desde el Ayuntamiento aseguran que todavía hoy siguen recibiendo llamadas y correros electrónicos todos los días. "Pero lamentablemente, aunque nos encantaría, no podemos ayudar a todas las familias, porque el problema es que no tenemos ni espacio suficiente ni oportunidades laborales que les ayuden a mantenerse en el pueblo", cuenta la alcaldesa.

Pero, para sorpresa de Lledó, una familia inglesa con una niña en edad escolar y un bebé se instalaron en el municipio a principios de curso. Así, siete niños mantienen la escuela de la localidad durante este curso 2013/2014.

Vallés se muestra "feliz" porque además, dos nuevos niños entrarán al año que viene y en este 2013 han nacido otros tres. Su nacimiento ha traído un halo de esperanza y futuro a Lledó, que parece que mantendrá las puertas de su colegio unos cuantos años más.

Noguera de Albarracín sigue buscando familias

En la localidad turolense de Noguera de Albarracín también se sumaron a la iniciativa de otros municipios para buscar familias que mantuviesen abiertas las puertas del colegio. Se mantiene con cinco niños y gracias a que uno de los escolares que estudiaba en otro colegio ha vuelto a hacerlo en la localidad. Todos tienen entre 3 y 8 años y el único relevo es un bebé de escasos diez meses. Desde el Ayuntamiento siguen contacto con familias que quieran ir a Noguera a vivir y a las que les facilitarían un alquiler de una casa de 85 metros cuadrados por 100 o 150 euros y subvencionarían el material escolar. "El problema no es que las escuelas se cierren ahora, es que desde hace muchos años se ha dejado de invertir en el medio rural y las trabas para pedir ayudas o subvenciones son cada vez más grandes", critica el alcalde del municipio, Miguel Ángel Cuadrado.


  • Elisa17/11/13 00:00
    Hola! La comarca de Sobrarbe hemos crecido 22 habitantes del 2011 a 2012. Esto no es perder pblacion e una cmarca muy rural, con muchas poblaciones pequeñas. 
  • Juan16/11/13 00:00
    El cierre de las escuelas rurales son el paso previo a que en pocos años esos pueblos mueran. Y mientras, el gobierno de Aragón mira plácidamente lo que pasa, sin ninguna intención de reforzar la apuesta por los núcleos de población rurales, que en definitiva, son mucho más sostenibles que la megalociudad fagoctadora de recursos que es Zaragoza.
  • El ojo cuco16/11/13 00:00
    Aunque  una de las causas de la carencia de escuelas rurales sea el contínuo exodo rural a la urbe, no deja de ser un riesgo diario e innecesario que los niños hayan de ir en transporte escolar lejos de sus lugares de residencia. No es una solución, más bien un parche para salir del paso
  • Carlos16/11/13 00:00
    El problema es principalmente la falta de vertebración del territorio por parte de la Administración, no puede ser que en una comunidad tan extensa en kilometros cuadrados como Aragón, más de la mitad de la población viva en una única ciudad. La administración ha centralizado todo en Zaragoza y ello conlleva también que muchas empresas se centren en ella y allá un exodo el mundo rural al urbano. Del mismo modo, no ha habido políticas reales de apoyo al mundo rural, y menos a la escuela rural, poniendo por ejemplo, la LOGSE fue un varapalo para estas escuelas que contaban con alumnos de hasta 14 años en ellas, y con dicha ley, solo permitió alumnos hasta 12 años con la consiguiente perdida de alumnos en los pueblos.
  • Colonizator16/11/13 00:00
    Carlos, eso pasa en toda España y en casi todo occidente. La concentración en megalópolis y ciudades hacinadas es una constante desde hace no décadas, sino siglos. Que nadie se engañe, a los inmigrantes, en mayoría ,les gusta la ciudad ya que tiene muchas ventajas para ellos(entre otra l,a de pasar desapercibidos, porque trabajo...)
  • paradonumero4.0000016/11/13 00:00
    con tantos parados españoles y en los pueblos esperan a inmigrantes???? pero donde estoy? en España o en el pais de Teresa de calcuta, vamos a seguir llenando las arcas de sudamerica dejemos sin comer a los españoles que pobrecitos los que vienen de fuera....que tiene que pagar los colegios privados de sus hijos en sudamerica y sus casitas con piscina....que hay que darles trabajo para que lleguen a final de mes....mientras nuestros españoles se mueren de hambre...ah! que aun no se mueren de hambre???? todo llega.....
  • Jo16/11/13 00:00
    La Administración no tiene escrúpulos, desprecia la educación pública y maltrata al medio rural.
  • Don Pepito16/11/13 00:00
    El problema no tiene solución. Empezó hace cincuenta o sesenta años, y con el tiempo ha ido a más hasta llegar a donde estamos. A ningún emprendedor se le ocurriría montar nada en un pueblo donde la avería de cualquier máquina lo tendría parado una semana hasta que llegara el mecánico. Y eso aún contando que los costes de terreno fueran menores, e incluso que se los regalaran. Es el caso de los bares, que los pocos jóvenes que han ido quedando, los sábados y domingos por la tarde preferían irse a tomar el cubata a la capital aunque estuviera a cincuenta kilómetros, que en el bar del pueblo donde no había más que un par de mesas de abuelos jugando al guiñote. Hablo de pueblos de 500 habitantes que en Aragón eran la mayoría. Un saludo.


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