Con el 'traje de faena', esto es, vestida de neopreono y cargando una bombona de oxígeno, Teresa Perales realizó una inmersión en dos millones de litros de agua, que son los que contiene el gran tanque del Acuario de Zaragoza, en el que nadan a sus anchas peces de los ríos más representativos del planeta. Ayer estas holguras fueron un poco menores, dado que junto a la atleta paralímpica, se arremolinaban algunos instructores de buceo, varios periodistas y, por supuesto, curiosos que no daban crédito a cómo una arapaima amazónica de casi dos metros era capaz de comer de la mano de los 'intrusos' de su ranchito.