Bagdad, 17 de marzo de 2008
9,00 (hora iraquí)
Con el título Matanza y Desesperación la organización humanitaria Amnistía Internacional dedica un demoledor informe a la situación de Iraq cinco años después de la invasión que pone en entredicho todos los avances que los portavoces militares estadounidenses y los del gobierno local anuncian a bombo y platillo en cualquier acto público.
La organización asegura que dos tercios de los iraquíes no tienen acceso a agua potable, un número superior al 40% vive con menos de un dólar al día, la mitad de la población en edad laboral no tiene trabajo y ocho millones de personas necesitan ayuda de emergencia para sobrevivir.
De un plumazo Amnistía Internacional entierra el espejismo de la seguridad y afirma que todos los derechos humanos son violados de forma sistemática mientras los grupos armados irregulares insurgentes o progubernamentales siguen secuestrando, torturando y matando a civiles. Otros grupos realizan atentados suicidas indiscriminados con el claro objetivo de provocar el número máximo de víctimas civiles.
Estados Unidos y su cada día más diezmada fuerza multinacional y los aparatos de seguridad iraquíes son acusados de realizar homicidios deliberados e indiscriminados. Las empresas privadas de seguridad actúan y matan con total impunidad.
Pero hay otros datos humana y políticamente condenables: el porcentaje de niños que sufren malnutrición se elevó del 19% durante el período de sanciones económicas durante el régimen de Sadam Husein al 28% en 2007.
Cuatro millones de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares desde el inicio de la invasión. La mitad de ellas han conseguido refugiarse en Siria y Jordania, países limítrofes. Los más de dos millones de desplazados internos viven en condiciones deplorables.
Amnistía Internacional se apoya en datos de la Cruz Roja Internacional para denunciar que existen unos 60.000 iraquíes detenidos.La mayoría no han sido acusados formalmente y enjuiciados. Al mismo tiempo, la tortura y los tratos inhumanos y degradantes se utilizan de manera sistemática en los centros de detención dependientes de los cuerpos de seguridad iraquíes. Prisioneros liberados del campo de Bucca en Um Qasar han denunciado torturas por partes de soldados estadounidenses.
La violencia contra las mujeres y las niñas se ha disparado en el último quinquenio. Muchas mujeres, jóvenes y menores han abandonado el trabajo, la universidad o la escuela por miedo a ser secuestradas o violadas. Amnistía Internacional señala un informe de la Organización Mundial de la Salud con datos estremecedores: una de cada cinco mujeres, el 21,2% de las iraquíes, ha sido víctima de actos de violencia física contra su persona.
En el Kurdistán iraquí, una región que está reviviendo una primavera económica gracias a la estabilidad política, ha aumentando los crímenes de honor contra mujeres, adolescentes y niñas. 195 mujeres y adolescentes murieron quemadas en los primeros seis meses del 2007.Muchas se suicidaron a lo bonzo.
A lgunos especialistas creen que las mujeres, incluidas niñas o adolescentes, utilizan este espectacular método como protesta contra las tradiciones patriarcales que les obliga a contraer matrimonios pactados, en muchos casos siendo menores de edad. La brutalidad de un acto tan radical quedará en la memoria de toda la familia durante generaciones.
16,00 (hora iraquí)
Una información macabra publicada por el diario The Guardian: el gobierno británico cree que Iraq ya es seguro. Por tanto ha enviado una carta a los 1.400 iraquíes residentes en el país en régimen de asilo político con la orden de regresar a Iraq en tres semanas. Les amenaza con quitarles el apoyo estatal que les garantiza el estatuto de refugiado sino cumplen la recomendación. El cinismo llega hasta el punto de solicitarles que firmen un documento por el que se absuelve a Gran Bretaña de toda responsabilidad en caso de que les ocurra algo cuando se encuentren de nuevo en su país de origen.
Veamos las mentiras del gobierno británico reflejadas en escuetas cifras. Ayer domingo: 26 muertos; Sábado: 19 muertos; Viernes: 15 muertos. Jueves: 39 muertos; Miércoles: 24 muertos; Martes: 90 muertos. Lunes: 34 muertos. Sigamos retrocediendo. Domingo 9 de marzo: 20 muertos; Sábado 8: 129 muertos; Viernes 7: 16 muertos; Jueves 6: 86 muertos; Miércoles 5: 21 muertos; Martes 4: 33 muertos; Lunes 3: 79 muertos; Domingo 2: 28 muertos; Sábado 1 de marzo: 13 muertos.
Debe de ser una broma. Tanto les molesta 1.400 seres humanos. Si tuvieran en sus fronteras un millón de refugiados como hay en Siria u otro millón como en Jordania o 50.000 como hay en Líbano tendría sentido buscar una solución. Pero la miseria en la política puede llegar al extremo de mentir para mandar a seres humanos al matadero.
Unas cuantas cifras más de febrero para demostrar que Iraq sigue siendo un país emparentado con la muerte. Viernes 1 de febrero: 107 muertos; sábado 2 de febrero: 20 muertos; Domingo 3: 30 muertos; Lunes 4: 10 muertos; Martes 5: 85 muertos; Miércoles 6: 41 muertos; Jueves 7 de febrero: 27 muertos.
19,30 (hora iraquí)
Cinco años de muertos civiles, de decenas de miles según unos recuentos, de centenares de miles según otros. Iraq Body Count lleva contando cuerpos sin vida estrictamente civiles desde el primer día de la intervención militar.
A fecha de ayer habían sumado entre 82.199 y 89.710 muertos causados por todos los grupos que combaten en Iraq, incluidos los soldados estadounidenses. Aunque son extremadamente rigurosos no han podido establecer una cifra exacta.
Escojo la cifra más baja por compasión. Las 82.199 víctimas están repartidas de la siguiente manera: Año 2003: 10.077 muertos; 2004: 9.741 muertos; 2005: 13.071 muertos; 2006: 25.699; 2007: 22.586 muertos. En lo que va de 2008: 1.025 muertos.
Sus estadísticas recogen los muertos que no interesa a nadie. Pongo un ejemplo: todos hablamos de 8 ó 10 muertos en el atentado de la calle Dieyam del jueves pasado. Una noticia iraquí con coche bomba debe ir bien arropada por muchos muertos. Así es este negocio. Ellos esperaron los informes de los hospitales, añadieron los muertos posteriores, ordenaron el caos de números. Al final la cifra es igual al doble: 18 muertos. |