Ratón (Pérez) de biblioteca

Ya es pena que el 23 de abril, el día que se supone grande para Aragón, coincida con la mini feria y con el día del libro. Así acaba una como acaba, derrengada de los cuartos traseros, con la lengua fuera y los ojos (que no los cuernos) bizcos. Lo poquito que el tiempo da para escribir lo tiene que repartir entre las tres pasiones  y así, la cosa de los libros, el otro día la pasé muy por encima.

De las (bastantes tirando a muchas) visitas que recibe este blog, me llama la atención cuando veo los “rastros” que los visitantes van dejando, que  esa pestañita que pone Biblioteca tiene suficiente interés (que sí, que ya iré colocando más). Qué alegría. Será porque ahí en esa barra, pese a quedar algo camuflada, la lectura tiene un espacio preferente. Bastante mejor que el  que muchas librerías dedican al tema taurino.

Alcahueteando por algunas de las del centro de Zaragoza me encuentro que, en la mayoría, al tema taurino -amén de que cuando entras a una librería y se te ocurre preguntar ·”Buenas, ¿la sección de toros?”, hay dependientes que te miran como a un alien-, le dedican rincones poco diáfanos o la reubican en áreas cuando menos chocantes.También las hay que, entre sus habitualmente escasos volúmenes (en los que ganan por goleada José Tomás, Manolete-aún- y los eternos y nada originales compendios de “Como ver una corrida de toros” a través de los mas diversos autores), intercalan ejemplares de Mosterin con su defensa furibundo-sectaria del antitaurinismo o de cualquier otra perla como un panfletillo coral contra el toro de Tordesillas (que se merece un post aparte). No me entusiasma que andemos revueltos pero, en cierto modo, tiene su chispa. Me ha servido para leer alguna de estas obras. Hay que conocer al enemigo. Ellos no son capaces de acercarse a nuestra cultura. Yo, al menos, he leído sus razones. Punto a mi favor.

¿Nos damos un paseo por los estantes de las librerías zaragozanas? (Pidiendo disculpas por la calidad de las fotos. No es fácil después de preguntar por la sección taurina sacar el móvil y emprenderla con los estantes sin que los responsables de los comercios libreros se preocupen por mi salud mental).

Casa del libro

Un par de estantes. Uno de ellos de reclamo a base de “libros espectáculo” basados fundamentalmente en fotografía. Concretamente el de José Tomás, “Serenata de un amanecer” es una preciosidad (bastante cara por cierto, 59,50 eurelios). El segundo anaquel, separado en dos “categorías”, toros y toreros, escasito pero bastante bien surtido, es lo que ofrece la Casa del Libro en Zaragoza. La sección se encuentra encuadrada en “Bellas artes” lo cual no deja de ser de agradecer y es fácilmente localizable.

FNAC Coso

Pese al tamaño del local, FNAC en el Coso ofrece el estante taurino más breve de los que hay en Zaragoza. Eso sí, a su favor el emplazamiento. Con toda naturalidad entre otras disciplinas artísticas y del espectáculo, cine, música o teatro. Nos llaman “Tauromaquia” que es un término un poco elástico (parlarem del palabrejo) pero que está muy bien. Y justo a su izquierda, la copla. Que tampoco suele tener mucho predicamento editorial que digamos.

Corte Inglés Zaragoza Independencia

Corte Inglés Zaragoza Independencia

Para el “Hachazo británico” (vulgo, Corte Inglés) Independencia, lo nuestro se engloba en el capítulo “Aficiones” subespecie “Tauromaquia”. Mucho Manolete y bastante novedad editorial. Al menos aquí, no te miran raro cuando preguntas incluso se toman a bien cuando encargas. Un detalle. Eso sí, como la pela es la pela y así se hacen imperios, lo que vende se destaca. Joselito y Manzanares, mano a mano, en una de las estanterías que dan a pasillo central llamando la atención del cliente. Algo tendrá el agua cuando el Corte Inglés la bendice.

Librería General Zaragoza

Librería General Zaragoza

Cruzamos el paseo y nos encontramos con la madre del cordero. La Librería General de Zaragoza. De entrada, si alguien quiere un libro taurino, prepárese para ir de excursión. Planta segunda (última por arriba del establecimiento) y una vez allí, atraviese la amplia sala hasta el final. Una vez allí (de nuevo), desentierre el detective que todos llevamos dentro y adivine que, detrás de la caja, de cara a la pared como los niños malos en la escuela, allí están los toros. Por suerte, nos deben considerar seres mentalmente activos y al costado de la sección, una dedicada a ajedrez. Justo enfrente, cine. Menos mal.

 En su contra, además del encajonamiento,  la “división de opiniones” (foto dos). Ese “A favor de los toros”, es de Mosterín y los “Toros, verbenas y otras fiestas populares”, de Jovellanos.

Biblioteca de Aragón

Si el personal es más de lectura de préstamo, la Biblioteca de Aragón de lal calle doctor Cerrada, tampoco crea nadie que nada en la abundancia. Ramplón y en no muy buen uso el material ofrecido pero, menos da una piedra. Englobados en “Juegos” (que tiene tela -litarariomarinera) y repartidos generosamente en dos estanterías, así como para hacer bulto.

Otro rato les cuento mis peripecias por otras librerías de mi ciudad. Establecimientos particulares, no pertenecientes a grandes cadenas. En ellos, me he encontrado de todo. Menos mal que siempre hay gente como Pepe, el de “Antígona” mi librería favorita, a quien seguramente no hacen ni pizca de gracia los toros pero como gran profesional que es y hombre cultísimo, alguna vez, hasta ha sido capaz de sorprenderme con algún ejemplar.

Acerca de Elena Pérez

"Se torea como se es" J. Belmonte (y se vive, y se piensa, y se escribe...) unadeldos@hotmail.es
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17 respuestas a Ratón (Pérez) de biblioteca

  1. Corrochanito dijo:

    El desaparecido Dr. José Manuel de la Cruz con el que coincidía de vez en cuando mirando en estos estantes decía que en Zaragoza los libros de toros, o tauromaquia como ustedes deseen, “Saludaban”. Siempre los mismos y en las mismas circunstancias. Falta mucha cultura, y más interés por ella. Por cierto no pude acudir ayer a la presentación estaría bien una nota.

    • elenaperez dijo:

      La cultura no falta. Al menos la taurina, a veces pienso que faltan las ganas de difundirla. En cuanto a la presentaciòn de ayer, ya losiento pero obligaciones familiares me impidieron asistir. Aunque, como supongo sabrás, se encargó del acto el camarada SolÍs (don Ángel) y a estas horas me ha informado, prefiero no hablar de lo que no vi. Mejor lo aplazo para cuando me lea el libro que por cierto está esperando en mi mesa.

  2. Inma dijo:

    Buen post, Elena. Y me encanta el título. Ya sabes que a mí los títulos me apasionan y si son divertidos, me invitan a leer siempre.

    • elenaperez dijo:

      Capaz eres de sacarle tajada a ese título jeje, y no leyendo precísamente, que nos conocemos (aquí doña Inma que escribe divinamente y tiene un sentido de la sorna y la retranca envidiables).

  3. elenaperez, Corrochanito, de qué presentación habláis? supongo que tendrá relación con lo taurino.

    Elena, abusando de tu confianza y de tu amplio conocimiento en el tema, ¿podrías decirnos los 3 libros, según tu criterio, sobre toros que todo aficionado debería leer o haber leído?

    Un saludo

    • elenaperez dijo:

      La presentación fue en Sástago, y lo presentado un libro de José Luis Cantos Torres “La Monumental de Barcelona”.
      Don David, bájeme por dios de la nube en la que me coloca, oiga. Que de eso, res de res, afición a leer nada más.
      Lo de aconsejar es difícil, difícil. También en esto imagino que hay “-istas”. Pero si tuviera que regalar un lote me quedaría con “Viaje a los toros del sol”, de Navalón; “Muerte en la tarde” de Hemingway y el “Juan Belmonte” de Chaves. Lo primero por temática. Lo segundo por calidad (hay muchísima bazofia escrita y mucho libro de toros que, aunque puedan ser interesantes desde el punto de vista de contenido, están escritos de un ramplón que asusta) y lo tercero porque de los tres se aprende muchísimo.

      Y “El gallego y su cuadrilla” de Cela, y el “Toros sí” de Boix porque suelta verdades sociales como puños, y “Sol y sombra de Manolete” de González Viñas y “Lupe, el sino de Manolete”, de mi amiga Carmen Esteban si se quiere conocer algo mejor a Manolete y a este país nuestro… y seguiría y seguiría, o sea que lo dejo y sigo posteando libros ¿te parece?

  4. Marcos dijo:

    Hola Elena, yo estuve en la presentación del libro de José Luis Cantos, y fue sorprendente conocer la historia de la plaza Monumental de Barcelona y las corridas importantes que llegaron a torear algunos de los toreros aragoneses. Fue muy entretenida y me gustó las fotos y el video que pusieron.

    Saludos,
    Marcos

    • elenaperez dijo:

      Pues muchas gracias por la colaboración, Marcos. Barcelona ha sido algo más que lo que (unos y otros) nos han querido vender. A mí personalmente, me impactó mucho el cierre y las circunstancias en que ocurrió. Creo que todavía tengo una nebulosa que me impide ver algunas cosas con la claridad que quisiera.
      A ver si cojo el libro y podemos hablar sobre él.
      Hasta que quieras.

  5. Antonio Gil dijo:

    Hola Elena, en la calle Mendez Nuñez tienes una pequeña libreria creo que se llama Luces de Bohemia que suelen tener una sección sobre el tema de los toros.
    Son libros antiguos y suelen ser un poco caros, aunque alguna vez tienen alguno bien de precio.

  6. antonio dijo:

    Hola a todos.
    Acabo de leer EL TOREO ES GRANDEZA de D. Joaquin Vidal y me gustaria recomendarselo a tod@s aquellos a los que les guste este, cada dia menos apasionante y decepcionante mundo de los toros.
    Antonio Saz

  7. Gracias, mi querida Elena, por la mención.
    Como sé que estoy en mi casa, me voy a desnudar, yo, tan reservada con mi intimidad, humilde persona la mía pero nada modesta.
    Verás, tras mi pasajero libro sobre Manolete y su mítica figura, me cabe el orgullo de haber cambiado el pefil de uno de los españoles más grandes de siglo XX. Quiero decir que a partir de mi obra, la cantidad de cómplices que contribuyeron a fomentar la imagen del Monstruo distorsionada, reduciéndolo a un fantoche sin sacar la cara por él, ahora se apuntan a un carro que no les pertenece porque me pertenece a mí. Guarros de los que no doy nombre, en su conciencia lo llevan, y ahora todos como locos, cerdos, a aprovechar el tirón y a contar a un Manolete que ocultaron durante años y años, los marranos, porque les interesaba descubrir la verdad.
    Elena, ¿y Antonia? Pues Antonia, la diana femenina como es costumbre, enamorada del torero con más personalidad de la historia del hasta la médula de los huesos, voy y te pregunto, ¿qué mujer, entre tú y yo y que no salga de aquí, querida mía, no se hubiera enamorado con lucura de un hombre como Manuel Rodríguez?

    La condesa de Estraza

    • elenaperez dijo:

      Huy, desde luego, del Manolete que muestras en tu libro, yo la primera. Más moderno el hombre que mucho neanderthal que todavía anda suelto y sobre todo en el toro. Pero del ” Manolete oficial”… difícil. Lástima que alguien con tu arranque no estuviera en Linares aquella noche, la historia, posiblemente, no hubiera acabado igual.

  8. Donde digo “les interesaba”, quise decir no les interesaba.
    Bs.

    La condesa de Estraza

  9. Yo otra vez, Elena, pues me doy cuenta de que sumo el comentario número trece y ya sabes mis malos rollos con el numerito, excepto el 13O, el único que trece que tiene lidia pues ese trece fue el día que bailó el sol.
    Aprovecho para pedir disculpas por las faltas al redactar, las prisas, mi querida amiga.

    La condesa de Estraza

  10. elenaperez dijo:

    Honor y de los gordos tener de nuevo a la grandeza nobiliaria (a mí me gusta más llamarte “la Timbalera”, pero bueno…) taurina por estos pagos.
    Está previsto tocar el tema editorial de Manolete hasta donde me es posible, porque no he leído absolutamente todo lo publicado (más quisiera) ¡pero te me has adelantado!
    No importa. Hablaremos. (y tú y yo, de Manolete y de lo que haga falta. A ver cuando nos llega para un café que se me antoja largo, pero largo, largo…)

  11. Si yo hubiera estado en Linares hubieran hecho conmigo lo mismo que hicieron con Lupe cuando ella entra al hospital desencajada gritando: sedarme, caritativamente, y a ‘momí’.
    Lo terrible es que, tabique por medio, Lupe sabía que Manolo estaba al otro lado, pero él no sabia que Lupe estaba allí y, dueño de su destino y de su dolor hasta el final y conociendo como nadie lo que estaba ocurriendo en aquel secuestro del hombre herido, ni siquiera preguntó por ella a semejante bandada de buitres.
    ¿Para qué?

    La condesa de Estraza

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