‘Artistear’, el poder de la música para romper barreras dentro del autismo

 

«Cuando la música media entre una persona con autismo o trastorno del espectro autista (TEA) y otra sin este problema, resulta más fácil que puedan hacer algo juntos, porque, durante este tiempo, el autismo se queda dormido un ratito», apunta Carmen Alperte, musicoterapeuta de la Asociación Autismo Aragón.

Ella y el resto de los profesionales que trabajan en esta entidad tienen muy claras las ventajas de la música dentro de este colectivo y esta es la razón que les ha llevado a poner en marcha un interesante y novedoso proyecto que responde al nombre de Artistear y cuyo objetivo «es la creación de un espacio musical común para el encuentro de personas con y sin TEA, despertando en cada individuo su particular manera de sentir y vivir la música».

La actividad, pionera en España, comenzará a finales de este mes de febrero y se dividirá en tres módulos que se desarrollarán en tres años. «Es un proyecto a largo plazo en el que, en primer lugar, se producirá un encuentro sonoro con uno mismo; en el segundo módulo, los participantes se encontrarán con otros compañeros a través de sesiones individuales y grupales dirigidas por los musicoterapetuas del centro; y, por último, el tercer módulo tiene como objetivo fundamental enseñarles a trabajar en equipo y nada mejor que compartir lo aprendido con los participantes del Aula de Músicos de Autismo Aragón, que se puso en marcha hace varios años»,  apunta Carmen Alperte.

En esta primera edición van a participar siete alumnos, aunque se han apuntado muchos más. Se trata de personas con autismo, familiares, músicos profesionales o participantes del máster de musicoterapia, como Inés Royo, maestra de Primaria en la especialidad de música, que cuenta con el grado superior en la modalidad de saxofón.

«Para mí es muy importante participar en esta actividad porque, además de hacerme crecer como persona, me dará confianza para luego poder trabajar con estos chicos sin necesidad de emplear el lenguaje, solo las notas musicales y el sonido de mi propia voz», matiza.

Y es que, aunque la sociedad no sea muy consciente, las personas con autismo se enfrentan diariamente a un mundo hostil. Un mundo lleno de ruidos, palabras indescifrables para ellos y sonidos agresivos, que ni entienden ni comprenden. De ahí la importancia de desarrollar un proyecto como Artistear, donde «se recrea un espacio íntimo, sin palabras, en el que se aprende a utilizar la voz y los sonidos musicales como herramientas de comunicación no verbal y expresión íntima de nuestro sentir», concluye Carmen Alperte.

Esta entrada fue publicada en discapacidad intelectual, Discapacidad sensorial, Ocio normalizado y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *