El nido de halcones peregrinos de Juslibol, en directo

 

La pareja de halcones peregrinos que habitan en Juslibol están en pleno periodo de incubación. La hembra ha puesto tres huevos y apenas se separa de ellos. Solo es sustituida a veces, durante breve tiempo, por el macho. Como en un ‘reality’ de la naturaleza, podemos ver los cuidados amorosos que proporciona a sus huevos así como el día a día de la pareja, gracias a la cámara de monitorización que la asociación ACF ha colocado en el nido y que se recibe en un monitor a 750 metros de distancia. ACF lleva, apoyada por el Ayuntamiento de Zaragoza, el Proyecto Halcón Peregrino Zaragoza, PHPZ, que busca fomentar la presencia de halcones peregrinos en Zaragoza y su entorno. Los halcones peregrinos, el animal más rápido que existe (se les ha medido volando a 290 kilómetros por hora), son un depredador natural de palomas y otras molestas aves que llegan a ser una plaga en las ciudades.

A través del proyecto PHPZ se han colocado varias cajas nido, dotadas de cámaras de grabación, en puntos altos de la ciudad, que, de momento, han sido ocupadas por cernícalos.

También se ha colocado uno de estos monitores en el nido natural de una pareja que habita desde hace años en los cortados de Juslibol. Son la pareja reproductora que puede verse en esta cámara, hasta ahora con la grabaciones que ACF cuelga en la página web del proyecto PHPZ. Pronto, sin embargo, explica Jorge Martínez, de ACF y director del proyecto, “esperamos que pueda verse en directo desde las pantallas del Centro de Visitantes del Galacho de Juslibol”. La última crecida del Ebro afectó al edificio y todavía no han terminado los trabajos para hacer nuevamente operativo el centro.

Martínez confía en que acaben pronto y “se pueda ver desde centro de visitantes del galacho el nacimiento de los pollos y su cría”. Será un momento de gran valor y la manera de ver en directo a estas aves silvestres ya que, una vez criados los pollos, no volverán a ocupar el nido hasta que llegue de nuevo la época de reproducción.

El prodigio de asistir a la ‘vida cotidiana’ de esta pareja de halcones peregrinos ha podido darse gracias al empeño de ACF en Zaragoza, cuyos miembros, además de un grupo de voluntarios, tendió los 750 metros de cables desde el nido hasta el punto en el que se recogen las imágenes. “No queríamos que tuviese impacto ambiental, por lo que soterramos los 750 metros que recorre el cable, y tuvimos que hacerlo a golpe de azada”, explica Martínez. El consistorio zaragozano financia el proyecto y ha facilitado la participación del cuerpo de bomberos municipal para los trabajos en los que era necesaria su intervención.

 

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