Amaral e himnos pop futboleros

Sorprendente el himno que Amaral ha dedicado al equipo femenino del Real Zaragoza. Es la típica petición, como comentaba recientemente la misma Eva al querido Gabriel Sopeña en su programa de TV ‘Planeta Saturno’, que no se atiende, por tiempo y por salirse de los esquemas. Mas, aun estando enfrascados en la composición de nuevas canciones, en el final de gira y en los preparativos para la grabación en directo de un nuevo disco, a Eva y Juan se le revolucionaron las neuronas y aceptaron el reto.

Y han salido con un himno que lo mejor que tiene es que resulta una gran canción, con melodía, letra y arreglos fantásticos sobre cuerdas y programaciones, de manera que podría entrar perfectamente en uno de sus discos oficiales. Es decir, que se aleja del típico himno futbolero para cantar en estadios, aunque sin perder esa finalidad.

No es la primera vez, claro, que el pop se aparea con el fútbol. Los ingleses son campeones, desde hace muchos años, coreando estribillos de canciones famosas en los estadios. El más famoso, el ‘You’ll Never Walk Alone’, de Gerry And The Pacemakers, aunque no era obra del popular conjunto beat, sino de los compositores Rodgers y Hammerstein, que la escribieron en 1945 para el musical ‘Carousel’. El Borussia y el Celtic también se han apropiado de esta canción.

No impera el mal gusto. En Leicester se entona la popular ‘Mrs. Robinson’ de Simon & Garfunkel, y también la magistral ‘Sloop Jon B’, de Beach Boys. Los del Arsenal también la entonan. Oasis suena a través de ‘Wonderwall’ en el campo del Manchester City, del que los Gallagher son forofos. La clásica ‘Blue Moon’, que popularizaron desde Billy Eckstine hasta Ella Fitzgerald, The Marcels o el mismo Elvis, suena en ambos estadios de Manchester, y ‘Glad All Over’, de The Dave Clarke Five, en el del Crystal Palace. Depeche Mode tiene presencia en diversos estadios ingleses a través de su iniciático ‘Just Can’t Get Enough’, y Pet Shop Boys en el Emirates Stadium del Arsenal, con una transcripción del ‘Go West’ de Village People que ha derivado en ‘One-nil to the Arsenal’.

En muchas de estas piezas, los hooligans le cambian los estribillos para adaptarlos a situaciones y jugadores. El verso principal de la inolvidable ‘Lola’, de los Kinks, dedicada al jugador francés Shola Ameobi del Newcastle, se transforma en “He walked up to me and he asked me to dance / I asked him his name and in a geordie voice / He said Shola / Sshh-Sshh-Sshh-Sshh-Ohhhh-la.” Y en Manchester, insólitamente, ‘Love Will Tear Us Apart’, de Joy Division, se trasformó en un cántico de ánimo al centrocampista galés y jugador y entrenador del United, Ryan Giggs, adaptando el verso principal a “Giggs, Giggs will tear you apart again”. Y hasta el ‘Can’t Help Falling In Love’, de Elvis, se corea en diversos estadios y en diversas mutaciones, según convenga.

El catálogo matrimonial entre pop y fútbol es inmenso. ‘100 Hits Footbal’ recoge en cinco discos un centenar de grupos con canciones pop que se cantan en los estadios británicos sobre todo. The Farm, Embrace, Fatboy Slim, Wreckless Eric, The Monkeys, Simple Red, Maxïmo Park, Bloc Party, The Cribs, Moloko, Happy Mondays, Violent Femmes, The Lemonheads, Ramones o Echo & The Bunnymen son algunos de sus integrantes.

Si la nómina se estira a otros países o a jugadores concretos como Maradona (Calamaro, Mano Negra) o Samuel Eto’o (La Granja), a piezas con referencias futboleras (La Habitación Roja, ‘Nunca ganaremos el mundial’), a glosas conjuntas como aquel tan curioso como desconocido ‘Sueño merengue’ que grabaron Las Escarlatinas, con la misma hija de Miguel Ríos en sus filas, Lúa, para ensalzar los éxitos del Madrid galáctico de Zidan y Figo, y sobre todo a canciones adoptadas por organismos diversos para promocionar campeonatos u otros eventos varios, caso de ‘World In Motion’, de New Order, que el grupo británico compuso para el mundial de Italia del 90, ‘Song 2’, de Blur, que la FIFA utilizó para el mundial del 98, y especialmente la campeona de las campeonas, la machacadísima ‘We Are The Champions’, de Queen, que también la FIFA contrató para el mundial del 94, la lista, como digo, ya es absolutamente inabordable.

En España, por poner una pincelada final, el más logrado quizá sea el de Sabina, ‘Motivos de un sentimiento’, para el Atlético de Madrid en tanto que el más festivo fue el que El Arrebato hizo para el Sevilla en su centenario, al que su rival eterno, el Betis, no sin polémica de plagio por medio, respondió con ‘Al final de la palmera’, de Rafa González Serna, que sorprendentemente alcanzó el puesto número uno de discos más vendidos en 2006. En Zaragoza, Joaquín Carbonell se metió en lides balompédicas e hizo lo propio en 2009 con ‘Corazón de león’ para el equipo de la ciudad mientras que los componentes de Tachenko dejaron sus resonancias futboleras en ‘1986’, siguiendo su afición deportiva que obviamente comenzó por su mismo nombre baloncestístico.

Amaral han venido a engrosar este listado sin límite. No son, sin embargo, unos más: a mi entender es el himno más refinado y sensible que se haya compuesto nunca, con unas cuerdas que me traen a la memoria a la Penguin Café Orchestra. Como digo al inicio, una canción pop más que un himno, que debe preservarse con mimo en esa bodega de emotivas versiones del dúo maño, encabezadas por el dylaniano ‘A Hard Rain’s A-Gonna Fall’ y ‘Heroes’ de Bowie.

Esta entrada fue publicada en Aragón, General. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Amaral e himnos pop futboleros

  1. michael laudrup dijo:

    Felicidades por el post Matías, fútbol y música son para mí y mucha gente nuestras dos pasiones. Acudí a la presentación en el conservatorio, comentaron Eva y Juan que estuvieron en Anfield y les impactó mucho el ambiente sin ser futboleros.

    Eva siempre ha apoyado las causas feministas y hacer este himno dignifica el emergente fútbol femenino.

  2. Brand Old Sound dijo:

    Coincido con Mijaíl en todo lo que se señala. La canción en sí no me parece nada del otro jueves pero como himno es simplemente perfecto. Y por supuesto, mención especial a esa letra que se sale de los cánones deportivos con ese “no merecemos menos”. Se nota que han hecho las cosas con muchísimo cariño e implicación, big up, como se dice ahora. Leí una entrevista de Eva Amaral recientemente en la que se considera sin ambigüedad feminista, además de explicar que incluso en su caso, a pesar de ser cantante de éxito, sufre el machismo más sibilino y no por ello menos ruín. Mucha valentía que sienta bien en estos tiempos de retorno de discursos reaccionarios.
    En cuanto al fútbol y la música, para mí, la emoción en el cántico y la cancha se quedan, a pesar de que uno se juegue un poco la vida cuando va al estadio, en Argentina y Uruguay: zamba, candomble, tango, una musica continua percusiva en el estadio desde horas antes y durante el encuentro, unas letras poéticamente imaginativas y populares. Han perdido el jogo bonito pero siguen goleando en el graderío. En Europa, Irlanda.

  3. Almogabar dijo:

    Acertado post que analiza la relación entre fútbol y música, para muchísima gente, dos de sus pasiones y donde arraigan sentimientos más profundos.
    ahondando un poquito más en la relación que describe Matías y seguidores, nombraría la canción con la que sale al campo la Juventus de Turín (Il più grande spettacolo dopo il Big Bang, de Lorenzo Jovanotti), el Everton FC de Liverpool (himno compuesto por los Z-Cars) y por supuesto, el Hell bells de los AC/DC que suena al comienzo de los partidos en el Millerntor-Stadion de Hamburgo cuando saltan los “piratas” del Sankt Pauli.
    Ah! Y no nos olvidamos de las Avispas en el Cierzo de la Ronda de Boltaña de mi Real Zaragoza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *