¿Son viejos Amaral y Bunbury para el rock?

Oportuna y curiosa observación de un buen lector del blog, Mr. Abbey Road: Le parece sorprendente que un artículo, que hace unos días saqué de la bodega de los ochenta, en concreto de 1986, referente a Neil Young, lo titulara ‘Haciendo country para envejecer dignamente’. Neil Young tenía entonces 40 años. ¿Un viejo? Pues no del todo, pero casi; o sin casi, porque, con el impacto juvenil de la Movida y por la misma dinámica de décadas pasadas, en los ochenta, con cuarenta años, un artista era un diplodocus, un músico camino del desguace y del retiro. No digamos en la década anterior: En 1976, ¡con 29 años!, Ian Anderson tituló uno de los discos más conocidos de su grupo, Jethro Tull, como ‘To old to rock’n’roll, too young for die!’. Toda una perfecta plasmación del concepto del rock asociado a la edad.

Fue además en la década de los ochenta cuando se inventó lo de los ‘viejos dinosaurios’ para los artistas que habían traspasado la barrera de las cuatro décadas, e incluso apareció el término ‘carroza’ para quienes andaban por aquella edad o estaban en la treintena. Así de cruda era la realidad, amigo Abbey Road, y de ahí aquel titular.

No era nuevo. En los sesenta, un joven de veintitantos ya era un viejuno, no digamos las chicas, si se dedicaban a cantar ‘música moderna’, como se decía entonces. Lo que explica que en el pop a la gente se le diera la patada tan apenas cumplidos los 20. Todas la ye-yés, por ejemplo, se retiraron en la veintena. Pero como hoy el concepto de ‘joven’ ya casi llega a los cincuenta, que a este paso vamos a ser jóvenes eternamente, pues sorprende que en los ochenta un artista con cuarenta fuera carne de desguace. Recuerdo cuando vinieron los Rolling por segunda vez a España, en el 82. Mick Jagger iba a cumplir 38 y corría de punta a punta el escenario como un gamo, y eso que casi ocupaba (el escenario) casi todo un corner del Manzanares. Pues, bueno, vino y se fue con la vitola de viejo, un carcamal para las jóvenes generaciones. Y, por supuesto, ya se pregonaba a todo volumen que aquella era  la última gira de los Rolling Stones.

De haber existido en aquella época, y no digamos en los sesenta, gente como Bunbury, Amaral, Tom Yorke, los Gallagher, Damon Albarn… y tantísimos otros que ya pisan la cuarta década de sus vidas estarían ya en el mausoleo del pop, olvidados cuando no enterrados artísticamente. La sociedad adulta y sus prejuicios, la radio y la tele con más prejuicios todavía, no digamos las discográficas que solo querían carne fresca, y el hecho de que siempre venía detrás otra nueva oleada de gente joven empujando mandaba a los mayores a la cuneta. Estaba bien visto que un señor de cincuenta hiciera cine, escribiera novelas o fuese entrenador de fútbol, pero rockero, imposible.

Todo este concepto de envejecimiento prematuro venía desde muy atrás, desde los mismos inicios del rock’n’roll. Aquella música ruidosa fue contemplada de inmediato por la generación paterna como cosa de adolescentes, una fiebre extravagante que pasaría de inmediato nada más traspasar la veintena. Y, en cierto modo, fue verdad: unos porque murieron en accidente, otros porque se bajaron del carro y a otros porque les empujó una nueva oleda de jóvenes, la de los ‘baby face’, los rockeros primigenios desaparecieron de la primera plana musical de inmediato. En los sesenta prácticamente se repitió la cantinela. Era inconcebible un tipo con 30 tacos dándole a una guitarra, especialmente en España. Así pasó, que el 100% de los grupos famosos del momento, desde Los Brincos a Los Bravos, Sirex, Mustang, Pekenikes, Iberos, Buenos… se disolvieron como un azucarillo en un abrir y cerrar de ojos, sin haber llegado tan siquiera a la treintena.

Hoy son otros tiempos, afortunadamente. Rige más la edad mental que la física y sobre todo el pop y el rock, gracias a gente como los Rolling, Dylan, Springsteen, Lou Reed…,  han alcanzado un estatus intergeneracional que antes, lógicamente, no tenía. Los 25 años de ayer, como escribía hace poco el poeta y novelista Agustín Fernández Mallo, son los 40 de ahora. Y a este paso, los 40 de hoy serán los sesenta de mañana. Lo cual tampoco está mal, si el cerebro y el tipo aguantan. ¿O es que tiene más derecho a machacarse las meninges con una guitarra eléctrica un joven de 17 años que ‘otro de cuarenta e incluso de sesenta’ porque lo dicta la edad?  ¿O son realmente viejos Amaral, Bunbury…?

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

28 respuestas a ¿Son viejos Amaral y Bunbury para el rock?

  1. woodyalle dijo:

    Creo que en esta época se le ha dado la vuelta a la tortilla ya que los verdaderos triunfadores, sobre todo en el circuito de conciertos, son precisamente los viejos dinosaurios: U2, Madonna, los eternos Rolling, AC/DC, son los dominadores de la lista de grupos o artistas más seguidos en las giras. No hay nadie que ni siquiera se les arrime a cantidad de tickets vendidos y esto es un claro signo de que los jóvenes músicos no tienen el arrojo, la clase y el desparpajo suficiente para desbancar a sus mentores. Malos tiempos para la lírica los que corren ahora. Esperemos que la manida crisis agudice el ingenio de las nuevas generaciones de artistas y sepan encandilar a sus fans haciendo olvidar al grupito de “vejestorios” que por ahora les niegan el pan y la sal con una arrogancia y soltura que debería hacerles sonrojar

  2. Laia dijo:

    Ya lo dicen, con la edad, la experiencia aumenta, o como el buen vino, que con los años… Yo me quedo con lo que dices que hoy el concepto de ‘joven’ ya casi llega a los cincuenta, que a este paso vamos a ser jóvenes eternamente. Cierto, woodyalle, los verdaderos triunfadores, sobre todo en el circuito de conciertos, son precisamente los viejos dinosaurios. Los demás, suelen ser (salvo excepciones) radiofórmula de éxito temporal y/o perecedero. Y bueno, no solo a hacer música se refiere, sinó a seguirla, como es mi caso, en mi papel de melómana, que en ocasiones me siento demasiado joven para las generaciones musicales que existen (y eso que tengo 31 🙂 ), ya que muchas cosas de los viejos dinousaurios ni siquiera me suenan. Y esto, es una pena. Aunque, aprenderlas no cuesta nada y es un disfrute. 🙂

  3. CSMY dijo:

    Para mi solo es un síntoma de que algunos de esos jovenes a los que se refiere Woodyalle no han alcanzado el estatus de unos U2, Madonna, AC&DC, etc,

    En cuanto a lo de seguir haciendo música más allá de los 40, solo es el signo de los tiempos, que decía Prince. Las sociedades occidentales han alargado la edad a la que uno es “viejo”, tanto física como mentalmente, y también pienso que lo de ser viejo (con matices) tiene más que ver con sentirse viejo

  4. CSMY dijo:

    El concepto musical del que hablas Laia no creo que tenga que ver con la edad. Yo tengo 42 así que no llegué a los 60 ni casi a los 70. Sin embargo la música ha sido mi pasión y empezando en los 80 fui hacia atrás, pero tb hacia delante. Sigo escuchando música actual, hecha ahora mismo y descubriendo antiguos tesoros (y sigo disfrutando ambas). Yo creo que tiene más que ver con la forma de escuchar música, que eso creo que si ha cambiado bastante

  5. Laia dijo:

    Esas eran las excepciones a las que me refería, estas actuales, son pocas comparadas con los tesoros de antaño… Y es un placer, descubrir, sea del presente o del pasado. Aunque quizás tienes razón, quizás tiene más que ver con la forma de escuchar música. Anyway, me encanta que se mezclen distintas generaciones an este blog 🙂

  6. Albert dijo:

    Yo creo que todavía les queda una larga carrera por delante, y cuantos más años pasan, más nos gustan. Ojalá se conviertan en leyendas como los grupos que habéis comentado que han envejecido sobre un escenario

  7. ufffff dijo:

    es el rock el que se ha hecho adulto.es la música de nuestros gobernantes. Dylan hace grandes discos con más de 60 años, Ferry, Van Morrison, Clapton, Cale, Eno, Mayall vamos! los héroes de mi juventud!
    saludos

  8. nosferatu dijo:

    Yo voto por que se consideren viejos a Andy & Lucas y demás flamenquitos-fusión para que se retiren del mundo de la música.

  9. Matías Uribe dijo:

    Edito el titular de la entrada por si acaso alguien lo interpreta mal a primera vista…
    “¿Son viejos Amaral y Bunbury para el rock?” Eso, para el rock.

  10. SusanQ dijo:

    Todo ha cambiado afortunadamente y da la impresión de que ya no son las décadas y edades lo que eran consideradas en el pasado. Cualquiera que vea a Amaral o Bunbury en escena podrá comprobar que no sólo físicamente están estupendos sino que atesoran una experiencia y saber hacer y estar que augura una larga vida en escena para goce y disfrute de los que vamos a verles gira tras gira.
    Por si hay dudas, a los 50 todavía hay vida, en este vídeo Bono hace el bestia colgado de un micro columpiándose, (totalmente prescindible para la canción) pero en directo hacía su efecto.
    http://youtu.be/dJ4KYfVjVBc

  11. CSMY dijo:

    Yo creo que también influye como dice SusanQ el estado físico de los músicos. Creo que se han profesionalizado bastante en el mejor sentido, los excesos son menos, y físicamente se cuidan mucho más, lo que contribuye a que puedan aguantar en escena mucho más tiempo (en duración y en longevidad)

  12. Blue Demon dijo:

    La edad sobra, sólo existe el Rockero de primer nivel, como Bunbury y el mediocre. Este blog se está volviendo bastante amarillista, con todo respeto. Quizás necesitan estos titulares para atraer a más lectores. Hasta en la pregunta hay morbo, ¿Quién es Amaral en comparación a Bunbury? Por favor, un poco más de respeto para un icono del Rock en Español y no sólo en España.

  13. David Iturbe dijo:

    Pues Amaral en comparación con Bunbury, y así te contesto Blue Demon, es otro de los iconos musicales que ha puesto a mi ciudad natal definitivamente en el mapa musical ya no solo de España, si no del mundo y ambos ejemplos son casi de la misma hornada de artistas que surgieron en Zaragoza en la decada de los 80-90’s.

  14. Mr. Abbey Road dijo:

    Caramba, Matías, ¡esto sí que es feedback!

    Este tema siempre me ha intrigado. También hay otra forma de verlo. En efecto, muchos grandes mitos siguen rockin’ pasando las fronteras de los 40, 50. 60… Sin embargo, aunque muchos de ellos estén haciendo buenos trabajos ahora y, en efecto, estén “envejeciendo dignamente”, algo pasa que principalmente se les recuerda por su primera obra o, directamente la inspiración se agota (¿será por el matrimonio y los hijos?), o se acomodan, o los tiempos y gustos cambian y el impacto de la obra “tardía” se diluye o no existe. A lo mejor se prefiere recordar a los mitos con la imagen juvenil y rebelde de sus primeros éxitos. En el concierto del Grand Ole Opry de Neil Young de 2005 el público estaba realmente entregado cuando llegaron los temas de “Comes a Time” y “Harvest” y no tanto por la obra posterior, que también es fantástica.

    Recuerdo con dolor de fan mccartiano el título de una crítica del disco “Tug of War” de Paul McCartney de 1981: “Paul McCartney entra en la tercera edad”. El disco está bien -os recuerdo que soy un fan- y vendió, pero en realidad algo de razón tiene esa crítica: el McCartney de 39 años no aportaba nada nuevo y sonaba demasiado familiar y acomodado. Y eso, me duele reconocerlo, dura hasta ahora: todo lo bueno (que lo ha habido) posterior no ha tenido impacto ni influencia en la música. El McCartney genial quizá terminara en el ’71, y de hecho se le recuerda principalmente por su trabajo previo. Él lo sabe y lo explota cada vez que se enfunda su bajo Höfner en los directos, como me decía ayer Ricardo Gil.

    Por cierto, ¿no decía el beatle ¿Paul? que no se imaginaba cantando “Love me do” con ¿40? ¿60? años? Sin duda el show business ha cambiado.

  15. Megg (Amaralita salvaje) dijo:

    Nombráis a Mayall, inmejorable ejemplo. Cuando le ví hace poco en Palma aluciné al comprobar la energía que esgrimía de pie en medio del escenario con su armónica, comenzó pisando fuerte el recital y no sólo no bajó la intensidad sinó que fue cada vez a más. Mi compañero y yo nos mirábamos anonadados, qué grande… y no tiene 60, no.

    Cohen, Young, Dylan… Patty Smith, ¡qué voz conserva y que serena elegancia emana! Y sin “botox”, envejeciendo dignamente sin rellenos, que no le permitirían gesticular con normalidad.
    Otro ejemplo, el enérgico Miguel Ríos, ¿ha podido por fin despedirse definitivamente de los escenarios? Hace nada no dejaban de salirle bolos…

    En mi opinión, mientras un artista tenga algo que decir, y el cuerpo responda, no hay edad para bajarse de los escenarios.

  16. Matías Uribe dijo:

    “En mi opinión, mientras un artista tenga algo que decir, y el cuerpo responda, no hay edad para bajarse de los escenarios”. Ahí le has dado, Megg.

  17. Megg dijo:

    Añado, Matías, que espero ver peinar canas a muchos artistas, y en especial a los de mi generación, sobre las tablas…

    (Parece que los problemas de este rincón musical se han arreglado. Muchos nos alegramos ¿o no, chicos?)

  18. Fuxedo dijo:

    Uno es rockero mientras se siga sintiendo rockero. Uno es popero mientras siga siendo popero. Uno deja de ser algo cuando ya no lo es (verdad de perogrullo). Por eso gente como Bunbury, Jagger, Elvis Costello, Rod Steward, o U2…. por ejemplo, han dejado de ser lo que eran…….. pero ahí tenemos a BB King, como el primer dia y fiel a si mismo. Eso mola. Otras veces, el publico cambia con el artista EUDLF, y en ocasiones, todo lo contrario, el publico crece y los pobres NKOTB no conectan con la siguiente generacion…

  19. Javier dijo:

    Yo creo que tienen toda la razón Mr. Abbey Road y Megg, no es una cuestión de edad, sino de inspiración y de tener algo que decir.
    Siempre se había dicho que en el mundo del rock la plenitud de inspiración se daba a los veintitantos. Y es verdad que muchos grupos o solistas sacaron sus mejores discos entonces y después el talento demostrado desapareció. Pero también es cierto lo contrario. En los demás comentarios a esta entrada ya se han puesto muchos ejemplos.
    Yo voy a poner un ejemplo más. John Cale y su Black Acetate del 2005. Lo presentó aquí en Zaragoza en el Teatro Principal con sesenta y tantos años. Impresionante la energía y el talento.

  20. Mr. Abbey Road dijo:

    Megg, sí que nos alegramos, durante estos 2 días he trabajado como nunca! Oye, si tuvieras que elegir con cuáles te quedarías: con las canciones de Amaral anteriores a 2003 o con las de los últimos 3 discos de estudio? Alguien con cierta maldad (no le hagas mucho caso) dice preferir su primera época, no es la primera voz que oigo decir que la inspiración y el mensaje mengua con los años.

  21. Megg (Amaralita salvaje) dijo:

    ¿Te ha cundido, Abbey Road? Al menos este parón bloguero ha hecho que te pongas al día… no hay mal que por bien no venga. 😉

    Sobre tu pregunta, discrepo con el malvado (?). Es verdad que un sector de su público opina que ya dieron lo mejor en sus primeros discos, realmente en esos trabajos encontramos auténticas joyas, unas que llegaron al gran público vía radiofórmula, y muchas otras no, de éstas algunas siguen entrando en los setlists (cada vez más complicados de elaborar, creo) de sus directos.
    No, Abbey Road, no creo que el mensaje, la calidad de las melodías o las letras de Amaral hayan ido cuesta abajo, prueba de ello es el espléndido Hacia lo salvaje.
    Y no me hagas elegir, porque no puedo, ni quiero, no distingo esas dos épocas tan delimitadas. Donde sí se ve un giro hacia un sonido más rockero es en GN·DR respecto a Pájaros en la cabeza, que se reafirma en el último disco.
    Y en general una clara evolución del dúo disco a disco, con la búsqueda de nuevos sonidos, ganas de experimentar, de no caer en la rutina, y de un curro y entrega importantes a todos los niveles.
    En cuanto a las letras, la pérdida de inocencia, sobretodo en las canciones de índole amoroso, más de un “principio de final” o “necesito que me dejes en paz” podríamos entonar algunos ya… O la disconformidad con el mundo que nos rodea. Un mensaje más maduro, más “actualizado” a las inquietudes y las vivencias del dúo…
    No, Abbey Road, no han perdido pistonazo. Cuando hayas escuchado la versión eléctrica de HLS, regálate la acústica… es una verdadera pasada. Es como si les sobraran las ideas y las hubieran repartido entre los dos cd’s… y no acaban aquí, no, los arreglos que no han cabido nos los muestran en directo. Tienen talento y sensibilidad para regalar.

  22. Megg (Amaralita salvaje) dijo:

    …y son unos pipiolos todavía. 🙂

  23. sico_pata dijo:

    A medida que la generación rockera que consumió el producto de los 60-70-80-90 siga creciendo seguirá habiendo público para los viejos rockeros, conservando más o menos su talento, nunca ya se harán viejos

  24. Mr. Abbey Road dijo:

    Lo que es indudable es que los Amaral han demostrado tener inquietud e inconformismo lo cual los mantiene actuales, y que les está yendo muy bien.

  25. Josezgz dijo:

    Viejos para el rock ? todo lo contrario desde hace poquito es cuando estan en su mejor momento y pinta que tienen pa largo. Hace decadas incluso con 25 tacos eras ya mayorcete,mas maduro pero los “rockeros” de estas generaciones con 25 son niñatos.
    Aprovecho para decir q el ultimo reportaje de bunbury hablando en el estudio de USA hablando del ultimo disco me parece una copia de cualquier video de depeche mode en estudio, incluso la actitud de bunbury con la taza de cafe y tal, parece Dave Gahan total jaja, es solo una apreciación personal eh ??

  26. pep dijo:

    Fresco y divertido artículo de Uribe sobre la malhadada edad biológica de los músicos, y sus consecuencias, con dos palmarias y esplendidas referencias, Bumbury y Amaral, nunca mejor elegidos(están “ahí” arriba).

    El paso de los años para los artistas, músicos-vocalistas, etc, es una curva, con sus respectivos “picos”; los que se mantienen en el tiempo son los que tienen algo que decir y siguen manteniendo un nexo de unión con las personas que les escuchan y a los que siguen conectando con sus propuestas.

    Para cerrar opino que los que seguimos a estos artistas, y tenemos la suerte inmensa de disfrutarlos, esperamos de ellos que se retiren con honor cuando no tengan nada que decir-en música- o no puedan comunicar-con su voz o sus textos-“gens de miqueta”-, sólo eso.

    Los magníficos ejemplos citados x CSMY o Mr. Abey Road(aunque hecho en falta músicos y vocalistas no angloparlantes), etc, casan rock con músicos en edad provecta, gerontocráticamente hablando, pero que no basan actualmente sus actuaciones públicas en el atletismo(vengo de ver una actuación del guitarrista Graham Foster en directo, ¡¡cuatro horas y media sin parar¡¡ ¡¡Qué lujo¡¡).

    Un saludo al periodistazo Uribe por éste y otros artículos mas de éste calibre que vendrán, lo estoy oliendo.

  27. CSMY dijo:

    Leyendo el comentario de Pep, ejemplos de hispanoparlantes seguro que a tod@s se nos ocurren. A mi me ha venido a la cabeza (sin pensar mucho) José Antonio Lápido, que a sus 40 y pico sigue haciendo “música celestial”

    Y como muestra un botón

    http://www.youtube.com/watch?v=jquPm1cszDk

  28. Mr. Abbey Road dijo:

    A mí me ha venido a la cabeza el anuncio de Loquillo para el Banco Sabadell.

    Eso sí, la gran “Memoria de jóvenes airados” es mi himno para superar la crisis de los cuarenta con dignidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *