Las empresas públicas las pagamos todos

El Gobierno autonómico ha tejido una telaraña de opacidad en torno a las más de cien empresas públicas que carece de sentido y oportunidad porque pone en evidencia la validez y la eficacia de estas sociedades, muchas de las cuales son rentables económica, política y socialmente y no tendrían que estar cuestionadas.

No todas son iguales ni responden a los mismos objetivos, por supuesto. Y como siempre hay gato encerrado porque al amparo del éxito y de la necesidad de unas se esconden el oportunismo y el partidismo de otras. Así se entiende la negativa del Ejecutivo de coalición a dar toda la información, que prefiere crear confusión con los datos que cuelga en internet, callar en las Cortes y ante los medios de comunicación y no darse por enterado.

Una actitud que perjudica notablemente la eficacia de las empresas públicas que son viables, que funcionan o que facilitan el desarrollo económico y la captación de inversiones. La oposición, sobre todo el PP, hace mal en rechazar su participación en los consejos de administración. Formando parte de ellos tendría más motivos y argumentos para pedir las cuentas, documentos, contrataciones, adjudicaciones o prestaciones, entre otros puntos. Y si no los obtiene o no están claros podría acudir con total legitimidad a los tribunales.

Estas sociedades utilizan recursos públicos. Es decir, el dinero de todos los aragoneses. Razón más que suficiente para que cualquier Gobierno fuera escrupuloso, transparente y no jugara a dar pocos datos y muy confusos para crear una cortina de humo ante los recelos que genera este entramado empresarial, que tiene estructuras laborales y salariales más acordes con el partidismo, clientelismo y electoralismo que con el interés general. Como es habitual, la crisis la pagamos todos y sobre todo los de siempre, los que se queden sin empleo y sin recursos. Pero en las sociedades que funcionan con los fondos de los aragoneses no hay crisis. Los altos cargos mantienen sus prebendas y dietas y las que van mal se mantienen a costa nuestra.

Eso no es nuevo, pero desde hace unos seis años el entramado ha crecido más de la cuenta y la situación no tiene justificación. Sospechas que se acentúan más cuando el responsable de la Corporación, José Luis Murillo, da en las Cortes solo datos de 2008, pese a que compareció el pasado martes, 23 de marzo de 2010. Quien calla otorga.

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9 respuestas a Las empresas públicas las pagamos todos

  1. Miguel dijo:

    Como contribuyentes y ciudadanos, queremos saber:
    ¿Cómo se ofertan y dan a conocer los puetos de trabajo vacantes en las empresas públicas?
    ¿Cómo se selecciona a las personas que trabajan en las empresas públicas?
    ¿Quién trabaja ahora en esas empresas?: grado de parentesco con los políticos que están en el poder y en la oposición.
    Creo que sería un buen trabajo periodístico, y para la oposición una forma de demostrar que son democráticos y que no buscan los mismo que los que estan en el poder.

  2. Federico dijo:

    Hace tiempo que es un secreto a voces que estamos pagando todos el capricho de unos pocos. Son innecesarias TANTAS MUCHAS empresas públicas que pueden ser más ágiles y, sobre todo rentables, desde el sector privado. lA necesidad imperiosa de pagar favores electorales a unos y otros (en ésto, en sangrar al ciudadano no hay diferencias ideológicas, colocar a los familiares tontos de unos y otros, y vender mulas por purasangres. Es lamentable que haya tenido que venir esta maldita crisis para que salga a ala luz tal despilfarro. DEBE COMPRENDERSE DE UNA VEZ POR TODAS QUE EL VOTANTE, EL CIUDADANO, NO ES TONTO. ¿No se han dado cuenta que aquellos que les rodean lo cuentan todo…?Han de suprimirse cuanto antes asesores y empresas públicas. Ya!

  3. Francisco dijo:

    Tanto que se subordina este Gobierno Autónomo a lo que digan sus compañeros de Madrid, podrían tomar nota de la intención de Elena Salgado en reestructurar el sector público incluyendo como prioridad la desaparición de algunas de las empresas públicas del Estado, amén del ahorro resultante de amortizar las plazas de funcionarios que causan baja por jubilación etc.

    Suelo y Vivienda de Aragón, que ya no se justifica ni se solapa, sería un ejemplo mínimo de las que están en idénticas condiciones, o peores. También evitar con la ley que los contratos civiles a favor de los directivos, administradores y asesores se presten para crear salarios dorados. Todos deben someterse a la Ley Orgánica de Servicio Civil y Carrera Administrativa (Lossca).De lo contrario aparece lo que aparece, algo que en el Pignatelli deben de ocultar por que les pueden sonrojar, y mucho, si dan a conocer algunos de estos datos.

    El silencio es la norma de este Ejecutivo, lo demuestra con la falta de transparencia en este tema y en otros donde también calla (Caso de La Muela), pongamos como otro ejemplo más.

  4. Otra razón más para revisar y eliminar empresas públicas: según un estudio de la patronal catalana Fomento de Trabajo, las administraciones públicas, especialmente autonómicas y locales en los últimos tiempos, aprovechan las empresas públicas para engordar el endeudamiento extrapresupuestario.

    Según la autora del trabajo “La metamorfosis del INI”, la economista María Gómez, si se computase la deuda de las empresas públicas haría crecer la deuda estatal un 6,1% y la de las administraciones periféricas un 19%. En total, la deuda de las administraciones públicas crecería del 49,7% del PIB de los datos oficiales al 54,2%. Gómez habló de “desmadre” de las administraciones públicas en los últimos años, donde las administraciones autonómicas y locales han multiplicado su deuda por 15 y la estatal por 4. El déficit público oculto computado es del 4,4%. Esta divergencia entre la deuda real y la pública también estuvo presente en el escenario griego, según la autora.

    La creación de estas empresas supone un “fraude de Ley”, al escapar a los controles a los que están sujetas otras inversiones públicas y aumentar el endeudamiento al margen de los presupuestos.

  5. cesar dijo:

    Queridos amigos, si teneis todos razon,pero nos olvidamos de algo muy importante,el pueblo,el pueblo vota una y otra vez y aun asi seguimos dale que te pego,no queremos cambiar,a mi lo de las empresas publicas me da igual siempre y cuando creen trabajo y las cuentas sean positivas en lo economico y social, ahora bien cuando no se tienen argumentos se ataca por donde se puede y digo yo y pudiendo estar porque no estan,una buena pregunta porque asi, si que podrian defender y preguntar y denunciar,pero no,tenemos que seguir erre que erre, ,quieren saber todos cual es el problema, todos queremos ser funcionarios y vivir de la administracion, y mientras a mi no me perjudiquen que hagan lo que les de en gana.
    ARAGON DESPIERTA ANTES QUE SEA TARDE.
    BUENAS TARDES

  6. Gasparetto dijo:

    Yo, si tuviera una empresa pública, haría lo siguiente: lo primero es alquilar un buen lugar, a ser posible de algún familiar o amigo. No es lo mismo pagar un alquiler (o un poco más, que no pasa nada) a un amigo que a un desconocido.

    Lo segundo es emplear a más amiguetes. No hace falta que hagan nada, ni siquiera que se pasen por allí. Y de cobrar tranquilos, que hay transferencias y ya no hace falta ni firmar la nómina.

    Si perdemos dinero, que es lo más probable (sobre todo sin pegar palo al agua), al año siguiente viene papá Administración y nos rellena el agujero (las pérdidas quiero decir, claro, que no el que debería rellenar). Pedimos un poquito más por aquello del IPC, la carestía de vida y lo caro que está todo… Y asunto resuelto.

    Por supuesto les pido que voten a mi logotipo, amablemente como suelo, y al año que viene empleo al hijo del que lleva las cuentas, que ya está en edad, con la “contabilidad del pincho”.

    Pero claro, esto nada tiene que ver con lo que realmente está ocurriendo en Aragón. Nada que ver.

    Yo es que soy muy mala persona.

  7. IGNACIO dijo:

    Esto de las empresas públicas es curioso. Con consenso del PSOE y el PP se privatizó un sector público muy grande y con activos reales: Telefónica, Argentaria etc. Y ahora ha surgido un nuevo sector público pero de carácter instrumental; SIRASA, SODEMASA, SAVIA y un largo etcétera. Dicen que aporta agilidad y eficiencia. En el caso de SAVIA aporta pérdidas descontroladas, y en todas, contrataciones fuera de las normas. Los expertos lo llaman la “huida del derecho administrativo”, es decir, la huida del control y de la transparencia.

  8. Oroel dijo:

    Querido José Luis:

    A veces me sorprende su ingenuidad.

    “La oposición, sobre todo el PP, hace mal en rechazar su participación en los consejos de administración. Formando parte de ellos tendría más motivos y argumentos para pedir las cuentas, documentos, contrataciones, adjudicaciones o prestaciones, entre otros puntos. Y si no los obtiene o no están claros podría acudir con total legitimidad a los tribunales”.

    Unas pocas cuestiones:

    1.- ¿Por qué cree usted que el Gobierno ofrece a la oposición participar en los consejos de administración de las empresas públicas? ¿Por un repentino afán de transparencia, por altruismo o generosidad hacia la oposición? ¿Qué gana el Gobierno dejando entrar a la oposición en las empresas públicas? Porque algo pretende ganar si hace esa oferta.

    No sé si ha oído hablar usted del deber de guardar secreto de las deliberaciones de los consejos que obliga a los consejeros. Estamos en una democracia donde lo relevante no es la labor de oposición, sino que lo que conozca o descubra pueda ser también conocido por el público, pueda ser publicado en los medios de comunicación. ¿De qué sirve que se conozcan, no irregularidades necesariamente, sino actitudes y comportamientos poco presentables, casos de nepotismo incluso, si no pueden ser publicados?

    “Tendría más motivos y argumentos…” Siendo la oposición democrática, ya tiene suficientes motivos y argumentos. No le hacen falta más para que se le suministre la información que pide.

    2.- Larraz hablaba de la necesidad de guardar sigilo por razones de estrategia empresarial. Vamos a ver, si contratan de forma preferente con la Administración, en régimen de auténtico monopolio, ¿qué estrategia empresarial es esa que exige sigilo si funcionan sin competencia? Las excusas son a estas alturas esperpénticas.

    3.- Hay empresas públicas que tienen beneficios, pero esos beneficios provienen de nuestros impuestos. Contratan de forma preferente con la Administración, y subcontratan luego, porque carecen de medios, con otras empresas, quedándose un margen empresarial limpio, sin riesgo, sin competencia, sin incorporar valor añadido. De nuestros impuestos a su cuenta de resultados.

    4.- Las dependencias oficiales de las administraciones públicas están llenas de empleados de estas empresas, que ocupan mesas y puestos de trabajo de los funcionarios, sus ordenadores, archivos y medios de la Administración. Todos ellos se pagan con cargo al capítulo 6, por asistencias técnicas, por lo que se diminuye artificialmente el capítulo 1 de personal, y se infla artificialmente el de inversiones. Una bonita forma de camuflar el verdadero uso y destino de los presupuestos.

    El día que se conozcan las relaciones de empleados de las empresas públicas y sus relaciones familiares y de partido, el actual gobierno de Aragón se hunde.

  9. rocio dijo:

    me parece que los puestos de instituciones publicas las deben ocupar personas verdaderamente capacitadas y que sepan dar un buen trato a todas las personas sin ninguna clase de discriminacion, que tengan titulo de profesional.
    y si estoy de acuerdo con la juvilacion por que hay personas que por la edad ya no rinden eficientemente en sus puestos de trabajo, se debe establecer un limite de edad y de esta manera dar oportunidad a personas jovenes para que puedan desempeñar estos cargos.

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