Ambar Sin, primera cerveza sin alcohol de España, cumple 40 años

Cervezas Ambar ha celebrado los 40 años de la creación de la primera cerveza sin alcohol de España, Ambar Sin, reuniendo a los dos maestros cerveceros responsables de las mayores innovaciones en el campo de la cerveza sin alcohol en España. Este segmento del mercado no ha dejado crecer hasta alcanzar un 14% del total de cervezas que se consumen en nuestro país.

Era el mes de julio de 1976. España era un país de blanco y negro en el que Adolfo Suárez acababa de formar gobierno por encargo de Juan Carlos I para dar los primeros pasos de la Transición. Los españoles acostumbraban a tomar café, copa y puro. Brandi -o coñac, como se permitía decir entonces- después del café del mediodía, y sol y sombra por las mañanas. El consumo, muchas veces exagerado, de alcohol estaba bien visto socialmente. En esta coyuntura salió al mercado la primera cerveza sin alcohol española, la Ambar Sin, sin un futuro muy claro como lo demuestra el hecho de que, al principio, acostumbraba a servirse debajo de la barra para que los clientes no supiesen que alguien estaba bebiendo cerveza sin graduación alcohólica.

La primera Ambar Sin, que salió hace 40 años, y la Ambar 0,0, que lleva un año en el mercado.

La primera Ambar Sin, que salió hace 40 años, y la Ambar 0,0, que lleva un año en el mercado.

Lo recordaba Juan Antonio Corchón, maestro cervecero de La Zaragozana que empezó a trabajar en el producto dos años antes, en 1974, con la ayuda del profesor cervecero belga Charles A. Masscheleine. «Había un mercado potencial en el turismo extranjero, que era aficionado a este tipo de cervezas. Así que nos aplicamos en la búsqueda de una cerveza que no tuviera alcohol y mantuviese la misma esencia que una que sí lo llevaba», rememoraba Corchón en el acto celebrado en La Zaragozana para conmemorar el 40 aniversario de la Ambar Sin. Lo hizo junto a su sucesor, el actual maestro cervecero de la empresa, Antonio Fumanal, artífice de la Ambar 0,0, que salió al mercado el año pasado y que introducía dos ingredientes completamente novedosos en el mundo de la cerveza: la fibra, un compuesto fundamental en el proceso digestivo, y la palatinosa, un carbohidrato de absorción lenta que suministra energía de manera pausada y regular, muy conveniente para una vida activa, según su creador. Un producto más acorde con las razones del consumidor actual, «que no solo la toma cuando no puede beber alcohol, sino que la escoge por ser una opción más saludable y acorde con su estilo de vida», según Enrique Torguet, director de márquetin de La Zaragozana.

Antonio Fumanal y Juan Antonio Corchón, maestros cerveceros de La Zaragozana.

Antonio Fumanal y Juan Antonio Corchón, maestros cerveceros de La Zaragozana.

Este último producto de Ambar supone la culminación de una apuesta pionera que se anticipó al futuro. La Sin de Ambar pronto se hizo con un importante hueco en el mercado, especialmente en Andalucía. También en algunos países árabes, que la compraron desde el principio por las restricciones de consumo de alcohol por cuestiones religiosas. Ello hizo que las exigencias subieran y se llegase pronto a fórmulas que rozaban el 0,0% de graduación. En 1989, la fórmula se había perfeccionado mucho y Ambar lanzaba la primera cerveza 0,0 del mercado, que posteriormente recibía el certificado ‘halal’. Y en 2011 Antonio Fumanal consiguió una innovación de carácter mundial: la primera cerveza sin alcohol y sin gluten. Hoy en día, las cervezas sin alcohol copan el 14% del mercado.

La imagen de la Ambar Sin también abrió una línea que luego fue adoptada por todas las cerveceras para etiquetar sus productos sin alcohol. Se eligió el color azul porque se equipara con la sensación de relajación, de algo agradable, señaló el maestro cervecero.

Las etiquetas azules de las primeras Ambar Sin también abrieron el camino en cuestión de imagen.

Las etiquetas azules de las primeras Ambar Sin también abrieron el camino en cuestión de imagen.

Corchón reconoció que las primeras Ambar Sin «estaban buenas, pero las de hoy en día están mejor». Este maestro cervecero achacó la salud perfecta que disfruta a sus 86 años a que cada día se toma un par de cervezas: «Me encantaría que fueran sin, pero yo soy clásico y las que llevan alcohol me sientan fenomenal».

En este VÍDEO, nos cuenta más cosas de la Ambar Sin.

Esta entrada fue publicada en bares, gastronomía, productos, restaurantes y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *