Rozando el cielo gastronómico con Fran López

Inolvidable velada para quienes asistieron a la cena maridada preparada por el chef de Villa Retiro en el River Hall gastro del Aura de Zaragoza, auspiciada por el III Congreso Internacional de Mindfulness.

 

Creo que he visitado hasta en tres ocasiones el restaurante del cocinero Fran López, chef del hotel Villa Retiro, un hotel con encanto de cinco estrellas ubicado en Xerta (Tarragona). Es un joven chef perteneciente a una saga de hosteleros que mantiene desde 2009 una estrella Michelin, trofeo que consiguió con tan solo 25 años, lo que le convirtió en el cuarto cocinero más joven del mundo en obtener este preciado reconocimiento. En todas esas visitas la experiencia fue inmejorable y alguna de ellas la comenté en las páginas de Heraldo. Desde entonces, Fran me había manifestado su interés por acercarse a Zaragoza para dar a conocer su cocina y su proyecto a los aragoneses que gozan con la buena cocina y a quienes transitan de cuando en cuando por la carretera que baja bordeando el Ebro hasta la Costa Dorada, pues cerca del Delta se encuentra la población de Xerta.

Fran López, en el River Hall gastro del Aura. Fotos de Ángel Pascual.

Fran López, en el River Hall gastro del Aura. Fotos de Ángel Pascual.

Y resulta que hace muy pocas semanas se presentó una ocasión inmejorable para propiciar esa visita a nuestra comunidad. Desde la organización del III Congreso Internacional de Mindfulness, que se desarrolló en la capital aragonesa la semana pasada, se auspició la celebración de sendas sesiones de gastronomía: una cata de vinos  y una cena maridada, que tuvo lugar en la terraza del restaurante River Hall Aura la noche del pasado viernes.

Fran López y Arturo Aparicio.

Fran López y Arturo Aparicio.

Pensamos que la tranquilidad y prestaciones que ofrece el hotel Villa Retiro combinan perfectamente con la meditación y atención al aquí y el ahora que facilita la práctica del ‘mindfulness’. También lo entendió así Fran López, quien se prestó a esta experiencia pionera en el mundo de la gastronomía, preparando un menú exquisito, a base de productos de la más alta calidad muy representativos de la culinaria del valle del Ebro. Se desplazó con parte de su equipo hasta Zaragoza para dar sobradas muestras de su cocina, sobria y elegante a la vez, precisa en el concepto y magistralmente ejecutada. Es también una cocina honesta, además de generosa.

Manu Jiménez y Fran López.

Manu Jiménez y Fran López.

Los platos que compusieron el menú y los vinos y otras bebidas con las que se armonizaron siguieron la batuta del sumiller zaragozano Manu Jiménez, subcampeón de España de la especialidad, que contó con el profesional apoyo del equipo de sala del Aura, comandado por Arturo Aparicio.

Arroz de ortigas y holoturias.

Arroz de ortigas y holoturias.

Los cuatro aperitivos anunciaron una velada inolvidable, como resultó a la postre, destacando el tartar de atún del Mediterráneo y unas alcachofas crujientes tan originales como sugerentes. Estos entrantes se completaron con Anguila del Delta con guacamole y unas Falsas aceitunas. El cava Reyes de Aragón Gran Reserva de Bodegas Langa abrió con distinción el baile de combinaciones. A continuación, un arroz con ingredientes inéditos por estos lares, como las ortigas y los pepinos de mar. El Gamberro de garnacha blanca con D. O. Terra Alta hizo honor a la fama que le precede.

Tartar de atún rojo del Mediterráneo.

Tartar de atún rojo del Mediterráneo.

A igual nivel estuvo el Viñas del Vero Clarión, que se emparejó con la lubina salvaje,  plato con ingredientes como el puerro al estragón, nabo daikon, pack choy y salsa de sus espinas.

Lubina salvaje.

Lubina salvaje.

Y otro vino de Somontano, el Enate Cabernet Cabernet, hizo pareja perfecta con el rabo de toro enriquecido con manitas de cerdo, puré de guisantes y yuca.

Solsticio: helado de coco, texturas de piña y chocolate.

Solsticio: helado de coco, texturas de piña y chocolate.

El prepostre, con base de coco, chocolate blanco y texturas de piña se regó con un refrescante Mint Julep a base de bourbon, mientras que el whisky japonés Hibiki, considerado uno de los mejores del mundo, cerró las degustaciones con el postre de texturas de chocolate y los petit fours. Este whisky y el cóctel estuvieron presentes gracias a la colaboración de Bodegas Carlos Valero.

Cócteles Mint Julep.

Cócteles Mint Julep.

Todo ello, precedido y culminado de breves experiencias de ‘mindfulness’, conducidas por el doctor Javier García Campayo y la psicóloga Mayte Navarro. Los comensales salieron encantados porque allí se tocó el cielo gastronómico. Vuelva cuando quiera por esta tierra, señor López, será usted muy bien recibido.

Fran López y el autor del blog con un grupo de asistentes a la cena.

Fran López y el autor del blog con un grupo de asistentes a la cena.

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