EN EL FINAL DE LA ANSIEDAD

7 junio, 2009 por Antón Castro

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Ayer, nada más llegar a Huesca, Fernando, el librero de Estilo, me dijo: “Rubén Castro jugará el año que viene en el Real Zaragoza. Lo acaban de decir”. Así empezaba una mañana llena ilusión. Los blanquillos si vencían en Salamanca tenían una posibilidad de ascender ayer mismo. Los comercios, casi todo el mundo, este periódico, suspiran por la consumación del ascenso. Esta semana pensé mucho en José Luis García Traid, figura del Real Zaragoza con calidad y sin demasiada fortuna y en los años 70 entrenador del mejor Salamanca de su historia, aquel en el que formaban D’Allessandro, Rezza, Chazarreta, Tomé, Albadalejo, el inolvidable portugués que jugaba siempre con guantes: el finísimo Alves, que tenía alguna semejanza con Juan Señor.
El Real Zaragoza, y su posible ascenso, fue un tema que reaparecía una y otra vez en la Feria del Libro de Huesca. Antes del partido, se produjo una especie de tormenta tropical, que desordenó todos los planes. La cabeza estaba en Salamanca. El profesor José Domingo Dueñas, un zaragocista acérrimo, estaba en un sinvivir: qué estaría haciendo el Real Zaragoza, se preguntaba. Lo supimos poco después: en el minuto 60, en una gran pantalla en el Café del Arte, conoció el resultado: Salamanca 1- Zaragoza, 2. Quique Martín había reducido la ventaja de los dos goles del insaciable Ewerthon. Ese local estaba abarrotado y no encontramos sitio para seguir el choque. Fuimos a un bar cercano: el Apolo. La cabeza seguía pendiente del resultado. Allí no pasaban el fútbol, sino un programa intrascendente de la Sexta. Media hora más tarde, José Domingo, intranquilo y esperanzado, llamó a su hermano, que le completó la crónica: el Real Zaragoza había ganado con autoridad, había sentenciado el “siempre fino y estiloso Jorge López”, pero habría que esperar a La Romareda. El Hércules no tuvo compasión con su hermano de ciudad, el Alicante. La próxima jornada: gran fiesta. Gran velada. El Real Zaragoza ratificará ante la afición su afán: volver a Primera. Los jugadores y Marcelino García Toral habrán hecho su tarea. Les basta un punto, pero pugnarán por los tres. Y Ewerthon quiere todos los récords y quiere, especialmente, el ‘Pichichi’. Por ahora, se conforma apuntillando rivales semana a semana, ya se ha convertido en el máximo goleador de todos los tiempos en una campaña del Real Zaragoza y muerde los talones de Nino, que tampoco desfallece.

Gran día en Huesca. Gran día en Salamanca. Gran día en Zaragoza y Aragón y en todas sus esquinas. El eslogan ‘A Primera’ es un deseo de recuperar el tiempo perdido. Volvemos al cielo, a un cielo siempre turbulento. El sábado, esta vez sí, se pondrá el punto final a la ansiedad. ¿Será verdad que Rubén Castro viene al Real Zaragoza o es un burdo rumor o una broma de un forofo oscense?

*He tomado esta foto del riojano Jorge López del blog http:segundajugada.blogspot.com.

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One Response

  1. Chabi

    Me ha gustado tu blog, ya tenia el gusto de haberte leido y hasta de haber conversado alguna vez (la primera en el club de lectura de La Almunia).
    Lo que mas me ha gustado ha sido el titulo. Eso es lo que define esta temporada en mi persona “ansiedad”. Todo empezo muy tranquilo yendo a La Romareda como podria haber ido al parque Grande, pero cuando ya han empezado a pasarse los frios mi corazon zaragocista tambien ha comenzado a templarse y llevo ya unos partidos que los vivo como finales. ¡Que ganas de salir de 2ª!
    La semana pasada fue la de la feria del libro, esta va a ser la de “que llegue el sabado por favor, que me va a dar algo”.
    Un saludo, y ¡aupa zaragoza!

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Sobre este blog

Nunca pensé que iba a asumir la voz de un león. Me gustaban mucho de niño en las series de ‘Tarzán’ y ahora me gusta como símbolo de un Real Zaragoza que busca retornar a su lugar natural: la Primera División. Aquí solo habrá palabras de cariño y de entusiasmo hacia el equipo, pequeñas historias de pasión ‘blanquilla’.